Alta Comisionada de la ONU deseaba investigar denuncias de torturas en centros de detención

Rusia prohibió visita a cárceles chechenas

Grozny, Rusia,AFP

Ayer los militares rusos sólo hicieron visitar a Robinson algunas celdas en los edificios de la administración militar de Grozny, y la insistencia de Robinson dio lugar a un enérgico diálogo con un general.

La enviada de la ONU había pedido en especial visitar el centro de detención provisional de PAP-1, donde según un informe reciente de Amnistía Internacional fueron infligidas torturas a los prisioneros, «Ese centro no existe más. La información suya está atrasada; existía en 1996″, le contestó secamente el general Vakha Ibragimov.

Sin embargo un fiscal adjunto de Grozny, interrogado por la AFP, había señalado en un primer momento que la visita al centro PAP-1 figuraba en la agenda de Robinson.

«Moscú elimina a los terroristas», lanzó el general Ibragimov a Robinson, la cual le contestó manifestando su compasión por los soldados rusos muertos en el frente o capturados en Chechenia. «Sé que a veces hay exacciones y violencias inaceptables del lado checheno», dijo la alta comisionada.

«Pero –agregó–también oí hablar de problemas muy serios de violación de los derechos humanos cometidos por hombres en uniformes militares rusos, o en uniformes de las fuerzas especiales. Es muy importante que se lleven a cabo investigaciones detalladas para que los culpables no permanezcan impunes».

En vez del PAP-1, Robinson visitó un centro de detención provisional donde dos mujeres estaban encarceladas por robo. «Este centro no figuraba entre los lugares que queríamos visitar», dijo el portavoz de Robinson, José Luis Díaz.

Rusia niega las violaciones masivas de derechos humanos en Chechenia pero reconoce puntualmente algunos casos de abusos.

La víspera, Robinson reclamó la apertura de una investigación internacional sobre la violación de los derechos humanos en Chechenia, tras haber visitado el campamento de Sputnik, donde viven decenas de miles de los 220.000 chechenos refugiados que han llegado a Ingushia desde setiembre.

La gira de Robinson por los campos de refugiados de Ingushia y Chechenia es la tercera visita en tres meses de observadores internacionales para investigar violaciones de los derechos humanos.

La ex presidenta irlandesa, que suscitó la ira de Moscú con sus críticas a lo que los rusos denominan una «operación antiterrorista» en Chechenia, rendirá cuentas de su viaje a los 53 miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, el 4 de abril.

Por otra parte el coronel Ilia Lukin, vicecomandante del distrito de Vedeno (sur de Chechenia), donde tuvo lugar la emboscada al convoy ruso el miércoles, señaló ayer que ese ataque dejó 43 muertos. Se trata de una de las cifra más importante de víctimas rusas en un solo enfrentamiento comunicada desde el comienzo de la ofensiva de Moscú, en octubre de 1999.

Un balance oficial previo daba cuenta ayer de 32 muertos, siete heridos y 12 desaparecidos.

Por otra parte, Moscú seguía ayer sin reaccionar ante la amenaza del líder de guerra checheno Chamil Bassayev, que la víspera amenazó con fusilar a nueve prisioneros de guerra rusos si Moscú no los cambia antes del miércoles por un coronel ruso acusado de violar y asesinar a una joven chechena. Los nueve hombres son miembros del Ministerio del Interior capturados durante la emboscada del miércoles.

Uno de los comandantes de la operación militar rusa, el general Guennadi Trochev, afirmó ayer que de 2.000 a 3.000 combatientes chechenos siguen refugiados en las montañas.

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