EEUU: "Si no arregla la crisis, Hugo Chávez cae"
WASHINGTON, ANSA
El Departamento de Estado norteamericano considera que si el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, «no arregla pronto» la crisis política en la que está sumergido su país, entonces «no completará su mandato».
Así lo afirman fuentes de la Cancillería estadounidense citadas hoy por el diario The Washington Post, según el cual la crisis política en Venezuela «preocupa» a la Casa Blanca, donde se está siguiendo de cerca cómo se «hundió» la popularidad del presidente Chávez.
«Mientras crecen las protestas contra Chávez –señala el Post–, la administración Bush está cada vez más preocupada por la posibilidad de que el presidente venezolano esté enfrentando una crisis política que pueda desestabilizar a uno de sus tres principales proveedores de petróleo».
Y, lo que podría ser todavía peor, agrega el diario, es que la crisis «se derrame hacia los países vecinos, más notablemente Colombia». El «principal objetivo» de Estados Unidos y de los países latinoamericanos, agrega el diario, es «evitar un estancamiento político en Venezuela y, si Chávez se balancea y cae, evitar cualquier deslizamiento desde la democracia».
El destacado artículo del Washington Post confirma una teoría que parece estar tomando cuerpo en la Casa Blanca, donde –afirma el diario– «se toleró durante mucho tiempo el populismo de Chávez y su tendencia a irritar a los Estados Unidos».
Una reforma agraria y una nueva ley de hidrocarburos generó en diciembre de 2001 el mayor quiebre en el diálogo entre Chávez y las clases media-alta y altas y la corporación empresarial venezolana.
De las movilizaciones a favor y en contra de Chávez, entraron a jugar en la escena política tres militares, el aviador Pedro Soto, el contralmirante Carlos Molina Tamayo y el capitán de la militarizada Guardia Nacional Pedro Flores quienes pidieron la renuncia del mandatario.
No obstante, la comandancia de las Fuerzas Armadas expresó el respaldo al jefe del Estado, cuya popularidad cayó a un 38 por ciento, pero sigue siendo, según las encuestas, la opción electoral con más chances de triunfo en caso de celebrarse comicios.
Al mismo ritmo de la crisis, Chávez logró acercar al sector empresarial hace dos semanas cuando decidió un cambio libre del dólar con respecto al bolívar, una medida que fue saludada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El martes último, Estados Unidos dio a entender que consideraría invocar la Carta Democrática de la Organización de los Estados Americanos (OEA) si se registra una amenaza a la democracia en Venezuela, «de cualquier parte que sea».
Los países que forman parte de la OEA –todos los del continente menos Cuba– «estamos comprometidos a respetar la democracia en este hemisferio», dijo el martes el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher.
Ese compromiso, advirtió, «incluye no sólo a los militares sino también a los gobiernos».
Según Boucher, Estados Unidos ya expresó oportunamente su «preocupación sobre algunas de las acciones que el presidente Chávez, o algunos de sus seguidores, tomaron contra periodistas e instituciones democráticas».
En ese sentido, agregó, «nuestra posición sigue siendo la misma: cualquiera sea la parte que amenace a la democracia, las instituciones deben ser respetadas en Venezuela y en todas partes, y cualquier cambio que ocurra debe ser democrático y constitucional».
La Carta Democrática, aprobada el 11 de setiembre último en Lima, prevé la expulsión de la OEA de cualquier país miembro donde se registren interrupciones del orden constitucional. Mientras estudia la posibilidad de invocar la Carta Democrática, Estados Unidos ya buscó una forma concreta de expresarle a Chávez su preocupación y el disgusto que le provocan a la Casa Blanca gestos como sus recientes visitas a Irak y Libia, dos de los mayores enemigos de Washington.
Además, el mandatario venezolano fue cuestionado por no avalar la campaña militar estadounidense en Afganistán en la denominada guerra contra el terrorismo. *
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