Chávez tiene el respaldo de la cúpula militar venezolana
Venimos a «ratificar en este momento nuestro sentimiento y nuestra posición democrática, ratificar que creemos en las instituciones constituidas legalmente y por votación popular y ratificar, por esa misma vía, que somos leales al señor presidente y comandante en jefe de la Fuerzas Armadas nacionales», Hugo Chávez.
Chávez, un teniente coronel retirado que protagonizó un fallido golpe de Estado en febrero de 1992, ganó la presidencia en las elecciones de diciembre de 1998 y fue reelecto en julio de 2000 sobre la base de la nueva Constitución, aprobada en diciembre de 1999.
Rincón, el oficial de más alto rango del país, salió al paso de las recientes rebeliones de tres oficiales que pidieron –en diversos actos públicos y en uniforme militar– la renuncia del presidente Chávez ante la proliferación de rumores sobre supuestos descontentos en las filas castrenses.
Rincón dijo que los militares ven «con mucha preocupación» la aparición de analistas que pretenden predecir el futuro de la institución castrense, señalando que se encuentra fracturada.
«Eso es totalmente falso; sin embargo afirmo una vez más que esto no quiere decir que no haya descontento, porque siempre lo ha habido, existe y siempre existirá. Eso es parte de la vida, sucede en nuestro país y en cualquier país del mundo».
Igualmente llamó a los oficiales que tengan críticas para realizar a que las formulen a través de los canales regulares, porque «no podemos tomar entonces una plaza, un medio de comunicacion como si fuera un órgano regular; eso no puede ser, hago un llamado a la reflexión».
El alto mando militar envió un «mensaje de paz a todo el pueblo de Venezuela, de tranquilidad, que es lo que todos los habitantes de este país queremos, o casi todos: No queremos que haya confrontaciones, queremos que los problemas se arreglen de una manera pacífica».
Insistió en que «si de algo podemos estar orgullosos es de que aquí se han hecho cambios profundos a través de la vía electoral con más de ocho elecciones», al evocar las consultas efectuadas en los últimos tres años tras el arribo al poder de Chávez en febrero de 1999.
Tras la intervención de Lucas Rincón, en el círculo militar en el Fuerte Tiuna, ciudadela militar del suroeste caraqueño, lo hicieron cada uno de los cuatro comandantes de fuerza.
El comandante general de la armada, el vicealmirante Jorge Sierraalta, llamó a «la unión cívico-militar», su colega de la fuerza aérea, general Régulo Anselmi, dijo que los comandantes de armas «garantizamos la alta moral y sólida unión que tenemos en las fuerzas armadas».
El comandante de la militarizada Guardia Nacional, general Belisario Landis, llamó a la sociedad a «fortalecer y reafirmar las bases demoráticas y la sana convivencia social».
Lucas Rincón estimó que la situación de intenso debate y confrontación que vive el país es» propia de los procesos de cambios» y «se puede vivir en cualquier parte del mundo donde ocurren procesos de cambios de una manera pacífica y democrática (y) apegados a la Constitución».
Ratificó que los pronunciamientos de tres oficiales disidentes expresan «posiciones individuales, particulares y no son la manifestación ni el sentimiento de la mayoría de nuestro personal».
El coronel Pedro Soto inició el pasado 7 de febrero la rebelión, cuando en un acto público pidió la renuncia del presidente Chávez y luego encabezó manifestaciones opositoras en Caracas, a las que se sumó el capitán de la Guardia Nacional Pedro Flores.
El 18 de junio les siguió los pasos el contralmirante Carlos Molina Tamayo, quien también pidió la dimisión de Chávez tras formularle duras críticas. Soto fue dado de baja el jueves y aún se esperan las decisiones contra Flores y Molina Tamayo. *
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