Utero artificial con técnica revolucionaria

La ciencia sigue su camino inexorable hacia la sustitución del ser humano en la procreación: un grupo de investigadores estadounidenses creó el primer útero artificial donde el embrión puede desarrollarse fuera del cuerpo femenino.

Si con la fertilización in vitro disminuyó el rol masculino, con esta técnica revolucionaria el de la mujer puede reducirse a simple proveedora de células.

Según informó hoy el dominical británico The Observer, el trabajo de los científicos permitirá superar la infertilidad femenina, aunque abrirá al mismo tiempo una nueva polémica ética sobre la concepción de la vida humana.

Ese debate será afrontado la semana próxima durante un congreso titulado «¿El fin de la maternidad natural?», en el estado norteamericano de Oklahoma.

Los científicos del Centro para la medicina reproductiva y la infertilidad de la universidad de Cornell están decididos a avanzar.

El equipo, dirigidos por la doctora Hung-Ching Liu, creó en laboratorio prototipos de úteros con células extraídas de cuerpos femeninos.

Luego se implantaron embriones que se adhirieron a las paredes de esos vientres maternos artificiales y comenzaron a desarrollarse.

«Deseamos crear en los próximos años úteros artificiales completos utilizando esas técnicas, explicó Hung-Ching. Las mujeres con los úteros dañados podrán tener hijos por primera vez», añadió.

Las células femeninas, explicó, fueron obtenidas del endometrio, es decir las paredes del útero, y «cultivadas» en laboratorio con la ayuda de hormonas.

En la segunda fase del experimento, los expertos hicieron crecer extractos de esas células en un material especial biodeodegradable modelado de modo que se asemeja al interior del útero.

De esa forma, las células crecieron hasta convertirse en tejido humano, mientras el «andamiaje» sobre el cual se apoyaban se disolvió.

En esa etapa fueron agregados al tejido realizado completamente en laboratorio, sustancias nutritivas y hormonas (como el estrógeno) y fueron insertados los embriones fruto de fertilizaciones in vitro anteriores.

Los experimentos fueron interrumpidos luego de seis días a causa de las normas de Estados Unidos sobre la reproducción in vitro.

De todos modos, Liu está decida a continuar el trabajo y hacer crecer los embriones hasta el período máximo de catorce días previstos por la ley. *

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