Sida amenaza estabilidad del gobierno de Sudáfrica
Holbrooke, un banquero convertido en diplomático que ayudó a conseguir la paz en los Balcanes, dijo que Sudáfrica corría el riesgo de perder los beneficios conseguidos con su celebrada transición, desde el gobierno de minoría blanca a la democracia, si fracasaba en la lucha contra el VIH y el sida. «La enfermedad está con nosotros. Amenaza a toda la sociedad y hay que emprender una guerra para combatirla», dijo a Reuters en una entrevista en Ciudad del Cabo.
Sudáfrica, donde una de cada nueve personas está infectada por el VIH, tiene el mayor número de ciudadanos con sida del mundo. El Consejo de Investigación Médico estima que sin intervención, entre cinco y siete millones de personas de los 44 millones de población que tiene el país morirá por causas relacionadas con el sida para 2010.
Holbrooke, presidente ejecutivo del Global Business Council sobre VIH y sida, se encontraba en Ciudad del Cabo junto al ex presidente Nelson Mandela para asistir a una ceremonia de premios para médicos locales que han realizado un trabajo pionero en la limitación de la transmisión de la enfermedad de madres a hijos.
Sudáfrica proporciona fármacos para limitar la transmisión del VIH durante el nacimiento a 18 centros piloto en todo el país, pero el gobierno mantiene una batalla contra quienes tratan de forzarle para que ofrezca este tratamiento a todas las mujeres embarazadas. Investigadores médicos estiman que una de cada cuatro embarazadas están infectada con el VIH.
Mandela dijo en un discurso que creía que el gobierno pronto podría cesar su oposición a que los hospitales públicos proporcionen medicamentos antirretrovirales, haciéndose eco de fuentes gubernamentales que dijeron esta semana que aunque el presidente Thabo Mbeki no admitiría públicamente el cambio de posición sobre el sida, sí permitiría a los departamentos provinciales de salud poner en marcha programas de tratamientos.
Holbrooke dijo que su objetivo era movilizar a las corporaciones para luchar contra el VIH y el sida en el seno de sus propios miembros y su entorno social. «Sudáfrica tiene una buena imagen en el mundo sobre casi todos los temas a excepción de éste», añadió.
«Individuos, compañías y gobiernos locales pueden hacer cosas (…) pero hay que decir que la atención pública siempre se aferra a las declaraciones del liderazgo, eso es inevitable», dijo a Reuters, aunque declinó hablar sobre Mbeki.
Holbrooke manifestó que el nivel de infección en Sudáfrica y la aparente falta de acción estaban socavando al país. «No se puede tener este tipo de estragos sin que se desestabilice la economía y después la estructura social». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad