Sharon se reúne con Bush y pedirá mantener la presión sobre Arafat
Este mismo miércoles y por primera vez en la historia, el Ejército israelí confiscó al norte de Cisjordania, en territorio autónomo palestino, un camión con armas, entre ellas cohetes tipo Qassam 1, de una largura de 1,5 km, fabricados artesanalmente por los palestinos.
Este descubrimiento facilitará la tarea de Sharon en Washington, cuyos dirigentes acusan cada vez con más fuerza a Arafat de no tomar medidas serias para reducir la violencia.
Este tipo de armas se habían utilizado hasta ahora en la franja de Gaza contra objetivos israelíes.
Al sur de la franja de Gaza, un palestino de 13 años, Sadi El Azzazi, no sobrevivió a las heridas sufridas en un tiroteo en Rafá. Según testigos, los militares israelíes dispararon en dirección al barrio de Salah el Din mientras tanques del Estado Hebreo operaban en el sector.
Por otra parte, un palestino que cargaba consigo un cinturón de explosivos fue detenido por las fuerzas de seguridad israelíes a bordo de un autobús que realizaba el trayecto entre Jerusalén y la colonia Maalei Adumim, en Cisjordania, al este de Jerusalén.
Según declaró a la AFP el portavoz del primer ministro, Avi Pazner, el presidente Arafat no es un «interlocutor válido» para Israel, ya que «no ha hecho nada contra el terrorismo e incluso lo impulsa». Por ello y en palabras de Pazner, Sharon pedirá a Bush el jueves que «mantenga la presión» sobre el líder palestino.
En una entrevista publicada el viernes, Sharon anunció claramente cuáles eran los objetivos de su viaje a Washington: «Tengo la intención de proponer al presidente Bush que ignore a Arafat, que le boicotee, que no mantenga ningún contacto con él ni envíe ninguna delegación» de paz, dijo.
El presidente Arafat permanece bloqueado en sus oficinas de Ramalá, en Cisjordania, por el Ejército israelí desde el pasado 3 de diciembre. Para darle libertad de movimientos, el Estado Hebreo exige que detenga a los activistas palestinos acusados de «terrorismo».
Esta será la cuarta visita de Sharon a Estados Unidos desde su elección el 6 de febrero del 2001, hace exactamente un año, mientras que el presidente Arafat nunca fue invitado a la Casa Blanca desde que Bush asumió la presidencia el año pasado.
Egipto, que envió a Arafat un emisario especial del presidente Hosni Mubarak, se unió a las voces que piden que el presidente palestino actúe contra los grupos extremistas.
«Las autoridades egipcias dijeron al presidente Arafat que debería responder a las exigencias de Estados Unidos y tomar medidas contra los extremistas, si desea que las relaciones con este país vuelvan a la normalidad», indicó a la AFP un responsable palestino que quiso permanecer en el anonimato.
Estados Unidos «continuará trabajando con la Autoridad palestina» de Yasser Arafat, que es el «dirigente elegido por el pueblo palestino», declaró por su parte en El Cairo el subsecretario de Estado encargado de Oriente medio, William Burns, tras un encuentro con Mubarak.
Este miércoles, las autoridades israelíes de Jerusalén destruyeron completamente tres casas palestinas y ordenaron que se echen abajo otras siete, construidas ilegalmente, según ellos, en la parte oriental de la ciudad, ocupada y anexada por Israel desde 1967.
Por último, Israel y los palestinos dieron un impulso este miércoles a la cooperación entre sus policías «en el terreno criminal» durante un encuentro en Jerusalén, la primera reunión de este tipo celebrada desde el inicio de la Intifada o revuelta palestina, en septiembre del 2000. *
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