El B-767 de American Airlines era el blanco de un atentado suicida
El avión que une París y Miami (Florida, sudeste de Estados Unidos) con 197 personas a bordo, volaba ya sobre el océano Atlántico cuando debió regresar a Boston, en donde aterrizó hacia las 13H00 locales (18H00 GMT) escoltado por dos cazas F-15, después de que miembros de la tripulación y algunos pasajeros dominaran al individuo.
El sujeto fue inmediatamente interrogado por la Policía Federal (FBI). Llevaba un pasaporte británico, emitido tres semanas atrás en Bélgica, a nombre de Richard Colvin Reid, nacido en 1973, de 28 años, y que se presume que es falso.
Se trata de un «pasaporte verdadero» emitido «probablemente» sobre la base de una identidad falsa, informaron fuentes policiales francesas a la AFP.
La apariencia del hombre es la de un oriundo de Medio Oriente, según un responsable aeroportuario que lo vio al salir del avión. Se presentó bajo dos falsas identidades e indicó al FBI que su verdadero nombre es Tariq Raja, nacido en 1973 en Sri Lanka. También se hace llamar Abdel Rahim, identidad que adquirió al convertirse al Islam.
El número dos de la Comisión de Inteligencia del Senado estadounidense, Richard Shelby, dijo que las autoridades estadounidenses tomaron este asunto «muy en serio».
Shelby aseguró a la cadena de televisión CBS que el sospechoso intentó perpetrar un atentado suicida y señaló que el FBI le informó que la sustancia hallada en su zapato era explosiva.
«Mi conclusión es que este hombre intentó inmolarse y hacer estallar el avión», añadió.
La catástrofe fue evitada gracias al aplomo de la tripulación, explicó Tom Kinton, director de la autoridad aeroportuaria de Massachussetts, en Boston (noreste).
«A una azafata le llamó la atención un olor a azufre (…) e interrogó al pasajero», declaró Kinton.
Se generó entonces un altercado en el que al menos tres miembros de la tripulación y cuatro pasajeros redujeron al individuo.
«Intentó incendiar su zapato y hacerlo explotar», señaló el pasajero Thierry Dugeon, periodista de la televisión francesa Canal Plus. «Se defendió. Era verdaderamente fuerte, pero nosostros éramos al menos cinco o seis», añadió Dugeon. El hombre mide aproximadamente 1,90 m y pesa unos 110 kg, precisó. Luego de ser dominado, fue atado con ayuda de cinturones, antes que los médicos le administraran tranquilizantes.
En su calzado, examinado con rayos X, la Policía encontró un «cable detonador» y explosivos «en suficiente cantidad como para dañar a un avión en vuelo», dijo Kinton.
La sustancia «es plástico C4″, según la portavoz del aeropuerto de Massport, Boston, Laura White.
El C4 es un poderoso explosivo utilizado especialmente por las empresas de demoliciones y por los militares. No puede ser detectado más que por perros entrenados, según los expertos.
«Incluso una pequeña cantidad de explosivos en un avión presurizado a gran altitud puede ser extremadamente peligrosa», subrayó Brian Jenkins, experto de la Rand Corporation.
El presidente estadounidense, George W. Bush, «fue alertado» el sábado por la tarde sobre el incidente y «está siendo informado con regularidad» sobre la situación, informó la Casa Blanca.
El hombre había intentado embarcar el viernes en el mismo vuelo de American Airlines, pero fue rechazado por personal de la compañía en el aeropuerto Charles de Gaulle de Roissy (norte de París), porque «en la ventanilla (de embarque) tenía un comportamiento extraño, un poco agitado y un aspecto preocupante», indicó una fuente policial francesa.
«Al día siguiente, el hombre pasó sin ningún problema, siempre sin equipaje. (En general) cuando una persona embarca para un viaje largo sin equipaje debe ser señalada a la policía local (…), lo que no se hizo», añadió la misma fuente. La sección antiterrorista de la fiscalía de París abrió una investigación judicial paralela a la investigación administrativa de la Policía de Frontera (PAF) francesa que trata de determinar cómo pudo embarcar el hombre, a pesar de que no llevaba equipaje.
Los investigadores deberán determinar si el individuo tiene problemas mentales o si se trató de un atentado planificado por una red terrorista.
«Aún no lo sabemos», reconoció Shelby, pero advirtió que Estados Unidos debe prepararse para una nueva ola terrorista. «El mensaje es claro: los terroristas van a golpear nuevamente», subrayó. *
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