Una fuerza internacional de 3.000 soldados en Kabul
En Londres, el secretario británico de Defensa, Geoff Hoon. anuncio que la fuerza multinacional de seguridad en Afganistán contará con «entre 3.000 y 5.000″ soldados. Esa fuerza será dirigida por el general británico John McColl, precisó Hoon durante una intervención ante la Cámara de los Comunes.
En el este de Afganistán, las fuerzas especiales occidentales seguían este miércoles rastreando cada gruta de las montañas de Tora Bora, vigiladas permanentemente desde el cielo por la aviación estadounidense, con el fin de dar con el paradero del jefe islamista Osama bin Laden.
Tras varios días de difíciles negociaciones con una delegación militar británica, el ministro interino de Defensa afgano, general Mohammad Qassim Fahim, finalmente aceptó un despliegue en Kabul de 3.000 soldados.
Lo esencial de la fuerza multinacional de seguridad llegará a Afganistán el 28 de diciembre «como muy pronto», y el despliegue total durará varias semanas, anunció Hoon.
El futuro primer ministro afgano, Hamid Karzai, prometió el martes «poner fin al terrorismo» en Afganistán y afirmó que Bin Laden no debía esperar indulgencia alguna.
El general Fahim, quien asumirá su cargo el sábado próximo, dijo que tras un acuerdo con altos mandos británicos dicha fuerza, que estará encargada del mantenimiento de la paz, comenzará a ser desplegada ese mismo día.
La fuerza multinacional estará compuesta por militares de 16 países: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Holanda, España, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Turquía, Jordania, Noruega, Malaisia, República Checa y Estados Unidos.
«Se trata de una fuerza de mantenimiento de la paz que no debe realizar operaciones de guerra», aclaró Fahim, un general de la Alianza del Norte.
Mil hombres se dedicarán a los asuntos de seguridad y otros mil se concentrarán en aspectos médicos, de ingeniería y logística, como parte de la reconstrucción de Afganistán, dijo. El resto de los soldados servirá como reserva, basada probablemente en el aeropuerto de Bagram, situado unos 50 km al norte de Kabul.
Los primeros cien infantes de marina británicos son esperados el sábado en Kabul, y fuentes oficiales dijeron que garantizarán la seguridad durante la inauguración del nuevo gobierno, el 22 de diciembre.
El gobierno interino encabezado por Hamid Karzai, un pashtún promonárquico de 43 años, administrará Afganistán durante seis meses, al término de los cuales la asamblea de ancianos de la Loya Jirga designará un nuevo gobierno de transición que gobernará dos años y organizará elecciones.
La fuerza está contemplada en los acuerdos firmados en Bonn (Alemania) este mes por grupos afganos rivales que nombraron a Karzai jefe del gobierno interino.
Fahim dijo sin embargo que la fuerza internacional «no controlará los principales asuntos de seguridad. Esas cuestiones serán manejadas por el ministerio de Defensa, el ministerio del Interior y los órganos de seguridad afganos».
«No estarán aquí para interferir en los asuntos del pueblo afgano, que deben ser resueltos por los propios afganos», añadió.
Según Fahim, Osama bin Laden ha huido de Afganistán y está «humillado y atemorizado» después de haber tenido que abandonar su último bastión.
Qasim Fahim declaró que el último de los combatientes de la red Al Qaeda del extremista Osama bin Laden abandonó sus posiciones en los alrededores de la montaña de Tora Bora en el este afgano.
El hombre de quien Estados Unidos sospecha que es el instigador de los atentados del 11 de setiembre en Nueva York y Washington habría huido a través de las montañas fronterizas hacia Pakistán, según Fahim. El líder de Al Qaeda y durante largo tiempo «huésped» del régimen de los talibanes en Afganistán sigue siendo siendo el blanco primero y principal de la guerra contra el terrorismo que encabeza Estados Unidos desde su ataque a Afganistán el 7 de octubre.
Las fuerzas talibanas afirmaron el domingo que habían capturado los últimos bastiones de Bin Laden en las cuevas de los alrededores de Tora Bora.
Fahim dijo en Kabul: «Sus hombres se han desperdigado. Osama bin Laden con un reducido grupo de seguidores desapareció, y presumiblemente entró en Pakistán».
«Osama bin Laden estuvo utilizando a Afganistán como una fortaleza segura y confiable en la que ha mantenido varios campos de entrenamiento.
Todos ellos han sido eliminados y ahora está humillado y atemorizado», agregó.
Y concluyó: «No pienso que Osama bin Laden tenga por ahora capacidad como para planear ningún ataque terrorista porque sólo está pensando en su propia vida».
Otros comandantes afganos también estiman que bin Laden y sus seguidores están prófugos.
El martes, el subsecretario estadounidense de Defensa, Paul Wolfowitz, admitió el martes que Washington ignoraba si Bin Laden había huido o estaba «muerto en el fondo» de una cueva.
Este miércoles, el diario Washington Post informó que el ex presidente norteamericano Bill Clinton había autorizado el asesinato de Bin Laden y en tres oportunidades ordenó disparar misiles contra él tras los atentado contra dos embajadas estadounidenses en Africa oriental en 1998. Al menos siete combatientes árabes y siete militares paquistaníes murieron este miércoles en un tiroteo que se produjo durante un traslado de prisioneros –combatientes árabes, presuntos miembros de Al Qaeda– en la zona tribal de Kurram, fronteriza con Afganistán, según responsables locales.
En Roma, el jefe designado del gobierno transitorio de Afganistán, Hamid Karzai, pidió a la comunidad internacional que «no abandone» a su país cuando las operaciones militares concluyan y Osama bin Laden sea detenido, si eso ocurre.
En el curso de una conferencia de prensa celebrada al término de su primera visita a un país extranjero, el líder afgano se dijo convencido de que «la comunidad internacional no puede permitirse el lujo de dejar a Afganistán sola, como ya lo ha hecho en el pasado».
«La comunidad internacional pudo ver las consecuencias de ser negligente con Afganistán. Deberá ser sabia para no volver a hacerlo», dijo.
En la víspera, Karzai rechazó ser considerado como un títere de Occidente. Asimismo reconoció que la reconstrucción de su país dependerá de la ayuda económica de Estados Unidos y Europa, pero indicó que obtener ese financiamiento no necesariamente significa perder el control. *
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