ENTREVISTA: Illich "Carlos" Ramírez Sánchez, "revolucionario comunista"

"El combate de Bin Laden también es el mío"

Desde las cuatro diminutas paredes de su celda parisina en la cárcel de La Santé, Illich Ramírez, alias «Carlos», se las arregla para enterarse de lo que acontece en el mundo.

Supo, por ejemplo, que el mismo día en que cumplía 52 años, el 12 de octubre pasado, el presidente Chávez partía de su visita en París hacia Roma. Y sabe que la noticia de su noviazgo con su abogada, Isabelle Coutant-Peyre, ya ha dado la vuelta al globo.

Más de siete años lleva recluido en la imponente prisión situada a pocos minutos del jardín de Luxemburgo, al sur de París, donde cumple cadena perpetua por el asesinato de dos agentes de contraespionaje francés y de su confidente libanés en 1975.

También está inculpado en otros cuatro atentados ocurridos en Francia a inicios de los años ochenta, donde murieron 14 personas y unas 200 resultaron heridas.

Admite no sentir ningún remordimiento por sus actos pasados y se considera un «revolucionario», no un terrorista. De su novia, así como de sus convicciones políticas, habla con pasión. Mucha pasión.

«Soy solidario con nuestra revolución bolivariana»

–La visita del presidente Chávez a París y la noticia de su noviazgo han puesto su nombre nuevamente en la palestra venezolana. José Vicente Rangel declaró que usted no era considerado terrorista hasta que no fuera procesado y sentenciado en Venezuela por esos delitos, mientras que el comité que lo defiende dice que se siente orgulloso de lo que hace. ¿Cómo se califica usted: terrorista o no terrorista?

–Ni mis hermanos ni el Comité en Venezuela me catalogan de terrorista. Soy revolucionario desde los 14 años. Lucho contra los imperialistas yanquis y su apéndice sionista. Son los Estados Unidos e Israel, los principales vectores de terrorismo en la historia.

–Francia y Venezuela tienen proyectos de firmar un acuerdo de repatriación de detenidos. ¿Piensa que el Gobierno venezolano solicitará oficialmente su repatriación?

–Antes de solicitar mi repatriación, el Gobierno venezolano debería lanzar querella contra el Gobierno francés, por rapto y secuestro en condiciones inhumanas de aislamiento.

–¿Qué opina del presidente Chávez, quien lo llamó «caballero» al referirse a usted en su visita a París? ¿Cuáles son sus vínculos con el gobierno actual en Venezuela?

–Nunca he sido acusado de no ser un caballero. Mi posición política sobre Hugo Chávez no ha cambiado, soy solidario con nuestra revolución bolivariana. La embajada en París es, en realidad, un obstáculo a mis vínculos con el Gobierno venezolano.

–Chávez aseguró en dicha visita que la embajada vela por sus derechos humanos en La Santé. ¿Eso es cierto?

–Es falso, engañan al presidente Chávez. El embajador Hiram Abif Gaviria representa ciertos sectores de la honorable Francmasonería francesa, íntimamente ligados a los Estados Unidos y a Israel. A pesar de nuestra insistencia, Gaviria rechaza hacer corregir la información errónea publicada en la página 35 del semanario Jeune Afrique Intelligent del 3 al 9 de julio 2001, en la cual se afirma que Venezuela, junto a Costa Rica y El Congo, trasladó su embajada a Jerusalén, admitiendo la ocupación israelí del resto de la Palestina en 1967, y la anexión de Jerusalén Este.

–De las acusaciones que le ha hecho la justicia francesa ¿en cuáles acciones terroristas ha tenido participación?

–Las acusaciones en Francia no tienen base judicial. Reivindiqué por escrito el rapto del Airbus de Air France hacia Entebbe el 27 de junio de 1976, sin consecuencias judiciales. Mi situación aquí es una tragicomedia.

–Si usted actuaba clandestinamente y no pensaba entregarse a la justicia francesa, ¿por qué considera ilegal el hecho de haber sido capturado por la policía francesa en Sudán?

–No fui extraditado, fui vendido a Arabia Saudí por instigación de Estados Unidos. Yo no estaba clandestino, operaba legalmente en Sudán.

–Pasando al tema de los atentados del 11 de setiembre. Usted declaró sentirse aliviado cuando vio las Torres Gemelas de NYC desplomarse. ¿Se siente reconfortado realmente por la muerte de 6 mil personas inocentes, entre los cuales Chávez afirmó había también venezolanos?

–Los ataques aéreos del 11 de setiembre golpearon a los centros de comando de la agresión imperialista yanqui contra los pueblos del mundo: militar en el Pentágono y de especulación financiera en Nueva York. Los muertos son casi todos soldados enemigos, en uniforme en el Pentágono y en corbata en Nueva York. Los desgastes colaterales no llegan al diez por ciento de las bajas.

«Bin Laden es un paradigma del Mujaidin»

–Dice que no conoce personalmente a Osama bin Laden, pero que se identifica con su causa. ¿No teme que lo vinculen a esa organización terrorista y a las consecuencias bélicas mundiales?

–Nunca he afirmado, ni negado conocer personalmente a Osama bin Laden, paradigma del mujaidín. El combate de Sheik Osama para liberar las tres ciudades santas ocupadas, Meca, Medina y Jerusalén, también es el mío. Soy miembro fundador de la Dirección Central de la Organización de Internacionalistas, y de ninguna otra. Estoy dispuesto a sacrificarme por la revolución.

–Si la organización Bin Laden supuestamente no cometió los atentados en EEUU como dice el Talibán, ¿cuál de las 24 o 26 organizaciones terroristas identificadas por el Gobierno de EEUU cree usted que lo hizo?

–Si hubiera prueba alguna de la implicación de Osama o del Gobierno de Afganistán en los atentados del 11 de setiembre los yanquis la mostrarían. Tras la destrucción masiva de Irak en 1991, hubo una reunión de responsables antiimperialistas de ideologías diferentes donde decidimos el principio de replicar con bombardeos aéreos contra esos mismos objetivos. El mártir Mir Múrtaza Bhutto me acompañó a esta reunión. Los militantes del PPP (Pakistán People Party) deberían ser informados de esta decisión visionaria del heredero de Zulfikar Alí Bhutto.

–¿Por qué usted defiende y comparte las amenazas de Bin Laden de la «guerra santa», la de atacar a todos los norteamericanos e Israel y a todos los «cruzados e infieles», si hasta Yasser Arafat dijo que no utilizaran a Palestina como pretexto para el terrorismo?

–Bush junior declaró una cruzada contra el pueblo musulmán de Afganistán. El Jihad es la respuesta. El presidente Arafat ha puesto oficialmente la seguridad y el destino del pueblo palestino en manos de la CIA.

–¿Cree que los talibanes van a ser derrocados con la ofensiva bélica de EEUU y los opositores afganos?

–No soy adivino, espero que no, pues todos los que se yerguen frente a la prepotencia imperialista objetivamente defienden la revolución mundial.

–¿Piensa que trascenderá la guerra de Afganistán a los vecinos y al mundo entero?

–Eso es inevitable, y sería justicia.

«Mi vida militante es heroica»

–¿Cuándo y por qué usted abrazó la religión del islam?

–En octubre de 1975 me convertí al islam, por la insistencia de mis camaradas que me acompañaron en operaciones muy peligrosas. He tenido el tiempo suficiente para una maduración espiritual.

–¿Qué opina del régimen del terror contra las mujeres y la población afgana que ha impuesto el Talibán desde 1996?

–Los talibanes, gobierno legal de Afganistán, derrotaron a las bandas armadas que vampirizaban al país e instauraron el orden público, tomando también medidas misóginas basadas en la tradición tribal pashtuna. No es necesario afirmar que l
a mía no es una visión medieval de la sociedad islámica.

–¿Se convirtió al islamismo por convicción o por conveniencia por militar en las organizaciones extremistas árabes?

–Soy comunista y no islamita. El FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina), donde milité, es de ideología marxista-leninista.

–¿Qué hace un venezolano como usted en medio del conflicto fundamentalista islámico?

–El conflicto en Palestina es el epicentro de la guerra revolucionaria a nivel internacional. El movimiento Jihadista está en la vanguardia del combate antiimperialista.

–¿Moriría usted como un kamikaze por la causa palestina?

–Sobreviví en noviembre de 1970 al martirio previsto, a una patrulla de penetración y destrucción en territorio enemigo, con ruta de ida sin retorno.

–Usted ha dicho que las autoridades francesas violan sus derechos humanos en la cárcel. ¿Pero qué piensa de los derechos humanos de las víctimas inocentes de los atentados?

–Mis derechos fundamentales son violados descaradamente: visitas prohibidas, aislamiento total ininterrumpido desde el 15 de agosto de 1994. Cuando las hay, las víctimas colaterales de las acciones revolucionarias son mínimas, comparadas con los bombardeos de la OTAN.

–¿Ha tenido algún remordimiento y arrepentimiento por sus actos pasados?

–Mi vida militante es insigne, heroica y de excepcional trayectoria. No hay lugar para remordimientos o arrepentimientos.

–¿Se ha resignado a pasar el resto de su vida en la prisión?

–Resignación es antítesis de revolución. *

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