La opositora Alianza por Chile tiende mano amistosa al gobierno
La opositora y derechista Alianza por Chile, que aumentó sus votación y sus congresistas en el comicio parlamentario del domingo, desestimó endurecimientos y anunció que ofrecerá colaboración al gobierno centro-izquierdista del presidente Ricardo Lagos para encarar grandes problemas del país, entre ellos la alta cesantía.
«Desde hoy, queremos empezar a trabajar de una manera que le podamos colaborar de la mejor manera posible», dijo el vicepresidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Andrés Chadwick.
La UDI, más conservadora que su aliada Renovación Nacional (RN) en el bloque de la Alianza, se convirtió en la víspera en la primera fuerza política, casi duplicando su votación de la anterior elección de diputados y senadores (1997).
RN retrocedió en sufragios y elegidos, pero el conjunto redujo la mayoría que detentaba la oficialista Concertación de Partidos por la Democracia.
«Creemos indispensable que el gobierno pueda resolver los problemas de tanta y tanta gente y que pueda hacer un gran gobierno, pues el país lo necesita», dijo Chadwick, quien citó entre los temas la cesantía y la deficiente cobertura de la salud pública.
«Creemos que una oposición implacable, que niegue la sal y el agua al gobierno, que busque intentar crecer en su adhesión por la base de que al gobierno y al país le vaya mal, es una posición inmoral», comentó el dirigente sobre el giro.
Durante la campaña electoral, la oposición de derechas, en particular la UDI, endureció su crítica a la gestión de Lagos y la Concertación y describió la eventual victoria en el comicio como el primer paso para conseguir el relevo del gobierno en la elección presidencial de 2005.
Tras el fin de la larga dictadura del general Augusto Pinochet, la Concertación se mantiene en el poder desde 1990, primero con el presidente Patricio Aylwin, luego con Eduardo Frei y ahora con Lagos.
El retroceso concertacionista en la elección del domingo tiene un componente de «natural desgaste», dijo el ministro del Interior, José Miguel Insulza.
Sin embargo, la explicación gubernamental para el retroceso electoral enfatizó en los efectos de una lenta reactivación de la economía chilena, cuyo actual crecimiento en torno al 3% obedece principalmente a la caída de su comercio y flujos de inversión en medio de señales de la recesión mundial.
En la votación para nominar los 120 diputados, la Alianza elevó su adhesión de 36,2% a 44,3% (2,4 millones de votos, según el escrutinio oficial, sujeto a variaciones pequeñas este lunes) y en la designación de 18 del total de 38 senadores de elección popular, consiguió nueve de los cupos, ganando uno más.
En la Concertación, avanzaron los más izquierdistas partidos Por la Democracia y Socialista y cayeron los centristas Democracia Cristiana y Radical Social Demócrata.
Los 2,9 millones de votos concertacionistas en la elección nacional de diputados equivalen al 47,9% del electorado, 2,6 puntos por debajo del nivel de 1997.
La Alianza pasó de 51 a 57 diputados y la Concertación los redujo de 69 a 63. *
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