Omar no ha dado señales de vida desde el anuncio de la capitulación de Kandahar

La toma de Tora Bora

Las fuerzas locales afganas tomaron ayer lunes a última hora de la tarde el control de la práctica totalidad de Tora Bora, y las tropas de Al Qaeda no conservan más que la cima de la montaña, declaró a la prensa un jefe militar, Hazrat Alí, «Controlamos todo el área de Milawa y Tora Bora, excepto un sitio», la cima, dijo Alí a los periodistas a través de un traductor en Jalalabad, la ciudad más cercana a la zona de los combates y capital provincial de Nangarhar.

Además, las fuerzas locales, según Alí, se habrían hecho con todas las posiciones de artillería de Al Qaeda.

«Hemos capturado todas las posiciones de Al Qaeda donde había armamento pesado», manifestó.

En el sur, las tropas estadounidenses negaron que vayan a Kandahar, tal y como había difundido la agencia Afghan Islamic Press (AIP).

«No, no vamos a Kandahar,» dijo el capitán Stewart Upton.

«Seguimos con las operaciones alrededor de la ciudad de apoyo a las fuerzas de la oposición», dijo Upton, que actuaba como portavoz de los marines.

«Buscamos a los miembros de Al Qaeda. Todos los talibanes que no hayan depuesto las armas, morirán», añadió.

En Islamabad, un portavoz norteamericano de la coalición, Kenton Keith, declaró en conferencia de prensa que Estados Unidos no tiene la intención de «ocupar» Kandahar.

«Si me preguntan si la coalición va a ocupar Kandahar o a garantizar la seguridad en Kandahar, la respuesta es que no está previsto», dijo.

Sin embargo, según testigos citados por AIP, en la ciudad que fuera feudo de los talibanes ya se encuentran soldados estadounidenses, concretamente en la residencia del molá Mohamad Omar, líder supremo de los talibanes.

Omar no ha dado señales de vida desde el anuncio de la capitulación de Kandahar, el jueves, cuando uno de sus portavoces dio la noticia. Desde la rendición de Kandahar, que se hizo efectiva el viernes, la ciudad ha sido escenario de pugnas entre dos jefes locales, Gul Agha y el molá Naqibulá.

Karzai llegó el jueves a un acuerdo con los talibanes para que entregaran el poder al molá Naqibulá, pero este pacto desencadenó la ira de Gul Agha, aliado pashtún de Karzai contra los talibanes y decidido a recuperar su cargo de gobernador, que perdió a la llegada de los talibanes en 1994.

Karzai, el domingo, los dos caudillos locales llegaron a un acuerdo.

A Gul Agha se le ha encomendado la seguridad y los asuntos administrativos de la provincia de Kandahar hasta el nombramiento de una auténtica administración en el país.

El molá Naqibulá por su parte, cuyas fuerzas afrontaron a las de Gul Agha dejando un saldo de por lo menos cinco muertos, tendrá que obedecer a Gul Agha y ayudarle si es necesario, dijo el domingo Karzai.

Mientras, en Kabul, infantes de marina estadounidenses ocuparon la embajada norteamericana, cerrada desde 1989, presenció un periodista de la AFP.

Un oficial estadounidense dijo que de momento no se ha tomado una decisión sobre la reapertura, añadiendo que los marines y un equipo de artificieros entraron primero para limpiar el edificio.

La misma fuente precisó que la presencia militar no tiene nada que ver con la fuerza multinacional que debe llegar a Kabul, en el marco de los acuerdos de Bonn (oeste de Alemania), firmados la semana pasada. Una fuerza cuyas potestades quiere limitar la Alianza del Norte, se deduce de lo dicho a la AFP por el portavoz del ministerio de Defensa, Mohammad Habil. Las fuerzas de mantenimiento de la paz «sólo podrán patrullar lugares en los que se reunirá el nuevo gobierno. Estaba acordado que nuestras fuerzas mantendrían la seguridad en Kabul», manifestó. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje