Paradero desconocido
KABUL, AFP
En Kandahar, donde una shura (consejo local) se reunió este sábado para definir el reparto del poder tras la rendición de los talibanes la víspera, el destino del molá Omar, que da la impresión de haber desaparecido misteriosamente, era objeto de informaciones contradictorias.
Los talibanes afirman que su jefe supremo logró huir de su ex feudo. «El molá Omar no está en Kandahar», declaró un responsable talibán a la AFP bajo anonimato. «He verificado con nuestros hombres y me dijeron que no está bajo vigilancia de nadie. No sé dónde se encuentra», dijo.
Un portavoz de una facción antitalibán, Jalid Pashtún, había afirmado al diario británico The Times que el molá Omar estaba detenido en un «ambiente acogedor» por un jefe de guerra local cerca de Kandahar.
Según la BBC, ese jefe sería un ex comandante muyaidín, el molá Naqibulá.
Pashtún es portavoz del ex gobernador de Kandahar, Haji Gul Agha, quien participó en la ofensiva contra el antiguo feudo talibán. Subrayó que su facción intentaba encontrar al molá Omar.
Por su parte, el mando estadounidense afirmó que ignoraba dónde se hallaba el ex hombre fuerte del régimen talibán, al que Washington quiere ver castigado a cualquier precio por el apoyo que brindó a Bin Laden.
El futuro jefe del gobierno provisional de Kabul, Hamid Karzai, declaró este sábado en el diario francés Liberation que el molá Omar «es actualmente un fugitivo» que «no podrá beneficiarse de ninguna amnistía».
La shura fue convocada el sábado en Kandahar para tratar de apaciguar las tensiones que estallaron entre los nuevos amos de la ciudad donde imperaba una gran confusión este sábado.
Según algunos, hubo escaramuzas entre facciones antitalibanes mientras otros aseguraban que «talibanes árabes armados» aún circulaban por la calles.
Todos los jefes tribales de la región debían participar en la reunión, según Hamid Karzai, quien asumirá su cargo el 22 de diciembre.
Los talibanes entregaron sus armas al molá Naqibulá, ex jefe mujaidín y ex comandante del II Cuerpo del Ejército afgano, con base en Kandahar, según el acuerdo de rendición negociado por Hamid Karzai.
Gul Agha, gobernador de la provincia antes de la llegada de los talibanes, cuestiona la autoridad del molá Naqibulá y lo acusa de haber favorecido la emergencia del movimiento talibán, al que se rindió sin luchar en 1994.
Incluso amenazó este sábado con instaurar su propia «administración».
Controla el aeropuerto al sur de la ciudad y sus hombres se apoderaron de la residencia del gobernador en Kandahar y de los edificios municipales, mientras que las tropas de su rival Naqibulá se instalaron en el II Cuerpo del Ejército.
Según testigos, soldados de Hamid Karzai, tercera facción antitalibán implicada en la toma de Kandahar, también patrullan la ciudad. En el este del país, los bombardeos estadounidenses se reanudaron a media mañana con la entrada en acción de un bombardero pesado B-52 en las montañas de Tora Bora, al sur de Jalalabad, contra las posiciones de los talibanes y de sus aliados de Al Qaeda.
A pesar de los devastadores bombardeos, los voluntarios extranjeros que constituyen el eje de los efectivos de Al Qaeda, el grupo terrorista de Bin Laden, siguieron defendiendo sus posiciones frente a las fuerzas locales afganas que pese a sus esfuerzos no lograron avanzar para tomar el control de Tora Bora. La ofensiva es llevada a cabo conjuntamente desde el miércoles por tres comandantes locales, Hazrat Alí, Haji Mohamad Zaman, nuevo jefe militar de la provincia de Nangarhar (capital Jalalabad), y Haji Zaher, hijo del gobernador Haji Abdul Qadir.
La caza de Osama bin Laden, acusado de ser el instigador de los atentados suicidas que causaron más de 3.300 muertos y desaparecidos el 11 de setiembre en Estados Unidos, se intensificó por tierra y por mar.
El jefe fundamentalista sigue sin ser localizado. Los comandantes locales que llevan a cabo la ofensiva contra Tora Bora aseguran que sigue en esa zona. «Osama bin Laden está probablemente aquí», dijo este sábado por la mañana a la AFP el comandante Hazrat Alí.
Los estadounidenses pusieron en marcha un importante dispositivo en el mar de Omán y por tierra para impedir la huida del principal enemigo de Estados Unidos.
El estado mayor estadounidense desplegó en el desierto al sur de Kandahar a 1.300 marines que controlan desde hace varios días cualquier movimiento sospechoso.
Los marines tuvieron varios enfrentamientos con combatientes talibanes y de Al Qaeda que huían de Kandahar, indicó el viernes el general Franks, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.
Pakistán anunció el sábado el envío de helicópteros para vigilar la frontera con Afganistán, cerca de Tora Bora, y de refuerzos «importantes» de tropas regulares en cada puesto fronterizo, sobre todo cerca de Tora Bora.
La frontera afgano-paquistaní es tradicionalmente fácil de cruzar y la población pashtún vive en ambos lados.
Pakistán puso a los talibanes en el poder en 1996 en Afganistán, pero se volvió contra la milicia bajo presión estadounidense tras los atentados del 11 de setiembre.
Cámaras de video conectadas a las oficinas del FBI en Estados Unidos fueron colocadas en el aeropuerto de Karachi (sur de Pakistán), informó este sábado el diario paquistaní The News.
Por otro lado, Uzbekistán aceptó abrir de inmediato el puente «de la amistad» que une la ciudad fronteriza de Termez (sur de Uzbekistán) a Mazar i Sharif (Afganistán), cerrado desde hace cuatro años, para facilitar el envío de ayuda humanitaria, anunció el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, de visita este sábado en la capital Tashkent.
En este contexto postalibán inestable, siete expertos del departamento del mantenimiento de la paz de Naciones Unidas llegaron el sábado a Kabul para preparar el despliegue de una fuerza internacional, anunció Wivina Belmonte.
Según Belmonte, portavoz de la ONU, este equipo, integrado por expertos en los ámbitos militar, policial, administrativo y judicial, tiene que «verificar la logística» y «preparar el terreno» para «el despliegue de una fuerza multinacional».
Los firmantes del acuerdo interafgano de Bonn, el 5 de diciembre, pidieron la creación de una fuerza de seguridad bajo mandato de la ONU. *
Las tropas estadounidenses no saben dónde se encuentran Omar y Osama.
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