Buenos Aires, cuando fue sofocada una rebelión encabezada por Seineldín
El presidente constitucional Raúl Alfonsín acaba de anunciar el fin de la aventura golpista encabezada por el coronel Mohamed Alí Seineldín, que tuvo en jaque al gobierno durante cuatro días. Las demandas de los «carapintadas» radican fundamentalmente en la revisión de los procesos judiciales contra los acusados de violar los derechos humanos durante el pasado régimen militar, y exigen amnistía para los militares encarcelados.
El principal foco rebelde estuvo en un regimiento de Villa Martelli, donde Seineldín y un grupo de comandos se atrincheraron tras abandonar y dejar un reducido número de partidarios en la Escuela de Infantería de la guarnición de Campo de Mayo. Después se plegó a los rebeldes el Regimiento de la localidad de Mercedes, a unos cien kilómetros al oeste de la capital, bajo el mando del mayor Horacio Abete.
En la tarde de hoy, los militares sublevados que permanecían en Campo de Mayo se rindieron a las tropas leales al gobierno, mientras se llegaba a un acuerdo con el líder faccioso Seineldín.
El presidente ratificó su confianza en el comandante en jefe del Ejército, general Dante Caridi, al tiempo que resaltaba el éxito de su estrategia disuasiva que permitió la resolución de la crisis sin derramamiento de sangre.
Sin embargo, en los alrededores de los regimientos amotinados hubo fuerte presencia de grupos de jóvenes que lanzaban piedras contra los rebeldes; éstos respondieron en principio con balines de goma y gases lacrimógenos, aunque más tarde empezaron a disparar balas de plomo. Se han contabilizado dos muertos y cerca de veinte heridos entre los civiles. *
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