EEUU prueba nuevas armas antibúnker
El Pentágono decidió utilizar en Afganistán las nuevas armas, aunque están en su etapa experimental, con la esperanza de que contribuyan al éxito de la caza desencadenada contra el líder de Al Qaeda.
Expertos militares norteamericanos sostienen, en función de los progresos de la persecución, que a Bin Laden «le quedan a lo sumo dos semanas de libertad» antes de caer en la red de las Fuerzas Especiales norteamericanas.
Entre las armas experimentales figura un cañón de fuego rápido, construido por la Defense Special Weapons Agency especialmente para las Fuerzas Especiales, con capacidad para quitar las capas rocosas con una serie de explosiones secundarias que remueven rápidamente los escombros creados por las primarias.
Una segunda arma disponible es la bomba AGM-86D, una versión mejorada de una bomba de alta penetración ya empleada por la Air Force en los misiles Cruise lanzados por los aviones.
Una prueba fue efectuada con éxito la semana última en Nuevo México, en el polígono militar de White Sands, donde un bombardero B-52 lanzó un misil dotado con este tipo de bomba, destruyendo «un búnker subterráneo reforzado».
El Air Force dispone de alrededor de cincuenta de estos misiles que pueden ser utilizados inmediatamente contra Osama bin Laden.
Otras armas especializadas en la destrucción de blancos subterráneos, como búnkers y grutas, se están experimentando en estos días en una serie de túneles construidos en su momento en el Polígono Nuclear de Nevada para estudiar las pruebas nucleares subterráneas.
Esta serie de armas fue ideada en los años noventa, con el fin de emplearlas contra países como Irak, Corea del Norte, Libia e incluso Irán, que habían ubicado en complejos subterráneos algunas de sus actividades para evitar la vigilancia de los satélites espías norteamericanos.
Los especialistas militares norteamericanos sostienen que la caza a Bin Laden entró en la etapa final. «Ya destruimos la capacidad de Al Qaeda de proyectar su poder al exterior de Afganistán, afirmó el ex general de la Air Force, Thomas McInerney. Los terroristas están ahora en la etapa de la pura supervivencia, es decir, están luchando para vivir. Bin Laden es un «sepultado vivo», y «antes de dos semanas se lo capturará».
La búsqueda del líder de Al Qaeda se concentra en el área que se encuentra al sur de Kandahar y en la región montañosa de Tora Bora, en la frontera con Pakistán, donde comandos de marines intensificaron la actividad para desalojar de su cubil al jefe de los terroristas. *
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