Combates en el aeropuerto de Kandahar, bastión talibán
El jefe militar de la provincia de Nangarhar, el comandante Zaman, declaró ayer lunes a la AFP que Bin Laden se encontraba últimamente en las montañas del este de Afganistán y que le había enviado un mensaje.
En Bonn (oeste de Alemania), los asistentes a la conferencia interafgana de la ONU alcanzaron un acuerdo sobre las grandes líneas de un proyecto de partición del poder en Kabul, pero todavía no sobre los integrantes del futuro gobierno interino afgano.
Las fuerzas antitalibanes que entraron ayer lunes por la mañana en el aeropuerto de Kandahar tomaron la mitad del mismo tras violentos combates, matando a 11 milicianos islamistas extranjeros, anunció Gul Lali, uno de los principales lugartenientes del ex gobernador de Kandahar, Haji Gul Agha, cuyas tropas llevan a cabo el asalto.
La toma del aeropuerto, situado a unos 20 km al sur de Kandahar, sería considerada una gran victoria por Estados Unidos y sus aliados afganos.
Esta victoria permitiría transportar tropas y material para hacer caer el feudo religioso y político de los talibanes.
Los estadounidenses bombardearon violentamente posiciones talibanes en la zona del aeropuerto mientras que el asalto era llevado a cabo por fuerzas de dos jefes pashtunes locales, el realista Hamid Karzai, al norte, y Gul Agha, al sur.
Un portavoz de la coalición en Islamabad, el estadounidense Kenton Keith, afirmó que los talibanes lanzaron misiles tierra-aire contra aviones estadounidenses desde sectores residenciales de Kandahar, «con la esperanza de suscitar ataques de la coalición» sobre estas zonas civiles.
Keith indicó que los antitalibanes atacaron tres frentes, al este, al norte y al suroeste.
«Lo que puedo decir es que la presión se acentúa sobre Kandahar», dijo haciéndose también eco de informaciones sobre «negociaciones» para una rendición.
Kandahar, feudo histórico de los talibanes, es su último bastión, del que las tres cuartas partes de la población habrían huido.
Estados Unidos aumentó su capacidad de ataque contra Kandahar con el transporte ayer lunes de equipamiento militar y de vehículos blindados a su base, instalada a unos 110 km al suroeste de la ciudad.
El domingo, los marines –más de 1.000 en la base– casi doblaron el número de helicópteros.
Estados Unidos manifestó su deseo de terminar con los talibanes atrincherados en Kandahar. «Si no se rinden, morirán», dijo el domingo el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld.
Pero la prioridad de Washington sigue siendo neutralizar a Bin Laden y a su red Al Qaeda, acusados de ser los instigadores de los atentados del 11 de setiembre contra Estados Unidos, en los que murieron más de 3.500 personas.
Fuerzas especiales estadounidenses desembarcaron el domingo cerca de Jalalabad (este) para lanzar una operación en Tora Bora, donde Bin Laden habría sido localizado, anunció ayer lunes la agencia Afghan Islamic Press (AIP), con sede en Pakistán.
AIP, citando fuentes bien informadas, afirma que una veintena de estadounidenses desembarcaron con el objetivo de negociar con la administración local las modalidades de una operación sobre Tora Bora.
Situada a unos 50 km al sur de Jalalabad, en la frontera con Pakistán, la zona de Tora Bora sólo es accesible a pie o a caballo.
Es una fortaleza subterránea compuesta de una red de 30 o 40 cavernas, unidas por túneles, fuertemente fortificadas por los mujaidines durante la ocupación soviética en los años 80.
Esta fortaleza podría permitir a los miembros de Al Qaeda escapar de los bombardeos de Estados Unidos, que prosiguen sin tregua.
Unos 100 civiles habrían muerto y cerca de 200 habrían resultado heridos en tres noches de bombardeos, afirmó ayer lunes a la AFP el jefe militar de Nangarhar (donde se encuentra Tora Bora), Haji Mohammad Zaman.
El lugar donde se esconde Bin Laden es objeto de informaciones contradictorias.
Testigos afganos citados por la prensa británica y estadounidense afirmaron que se encuentra en Tora Bora, mientras que la Alianza del Norte afirma que está en el sur de Afganistán.
«Tenemos buenas razones para pensar que está en el sur o en el este del país, pero no sabemos el lugar preciso donde se encuentra», declaró el domingo el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell.
En Bonn, las cuatro delegaciones afganas llegaron a un entendimiento sobre las grandes líneas para compartir el poder en el seno de un gobierno de transición en Kabul, pero las negociaciones continuaban sobre los nombres de sus miembros.
Las delegaciones examinaron y después enmendaron un proyecto de acuerdo presentado por el representante especial de la ONU, Lajdar Brahimi, que prevé la puesta en marcha de un gobierno interino de unos treinta miembros por un período de seis meses.
Este gobierno estaría respaldado por una «comisión independiente» de 21 miembros encargada de convocar y organizar una Loya Jirga. Esta asamblea tradicional afgana designaría un gobierno de transición y redactaría una Constitución. *
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