En Kunduz miles de habitantes salían a las calles a festejar

Los marines de EEUU avanzan y se despliegan

Mientras, en Kunduz (noreste) miles de habitantes salían a las calles a festejar la entrada de la Alianza del Norte y el fin de dos semanas de asedio del que fue el último enclave talibán en el norte del país.

Un portavoz de la coalición antiterrorista liderada por Estados Unidos confirmó ayer lunes que unos 1.000 infantes de marina estadounidenses se desplegaron cerca de la ciudad de Kandahar.

«Puedo confirmar que hay actividad militar en los alrededores de Kandahar –alrededor de 1.000 marines estadounidenses– pero no entraré en otros detalles operativos por el momento», dijo a la AFP el portavoz.

Por su parte, la cadena de televisión ABC, citando fuentes del Pentágono, dijo el domingo que infantes de la marina estadounidenses ya fueron desplegados y que en las próximas 24 horas la cantidad de soldados en esa zona será de entre 1.200 y 1.600.

La agencia Afghan Islamic Press (AIP) informó horas antes que aviones estadounidenses largaron paracaidistas y material durante un violento bombardeo aéreo de la ciudad.

Según la agencia, los aviones estadounidenses estaban depositando también artillería y blindados al sur de la gran ciudad.

La Alianza afirmó que en la zona de Kandahar siguen residiendo los dos máximos objetivos de la campaña antiterrorista estadounidense, el multimillonario saudita Osama bin Laden, presunto instigador de los atentados del 11 de setiembre, y el molá Omar.

El doctor Abdulá Abdulá, representante de Exteriores de la coalición que gobierna Kabul, dijo en conferencia de prensa en la capital que Bin Laden y Omar «están juntos en esa zona» y consideró que lo que pase en Kandahar en los próximos días será «muy importante».

Al mismo tiempo, los habitantes de Kunduz salían a las calles a celebrar la llegada de la Alianza del Norte, que a primera hora de la tarde asumió totalmente el control de la ciudad.

La Alianza tuvo que vencer algunos focos de resistencia y los combates se saldaron con un centenar de muertos por bando, antes de la rendición total, dijo la Alianza.

Unos 3.000 mujaidines al mando del general de etnia tadjika Mohamad Daud fueron los encargados de entrar en la ciudad.

Finalmente, la revuelta protagonizada el domingo por prisioneros extranjeros de la Alianza, principalmente chechenos, paquistaníes y árabes, se saldó con la muerte de 300 a 400 de ellos.

Los presos estaban confinados en la fortaleza de Kananjagui, a sólo 10 km de Mazar i Sharif, la gran ciudad del norte, y estaban a cargo de las tropas del general Abdul Rashid Dostam.

De «300 a 400 extranjeros fueron muertos ayer (domingo), quedan unos pocos que resisten. Están en un subterráneo de la fortaleza, salen para disparar con mortero y luego se refugian», declaró ayer lunes a la AFP un comandante de la zona, Shuján Uddin.

Los prisioneros procedían de la rendición de Kunduz y según fuentes de la Alianza su número oscilaba entre 400 y 600. Este lunes, otros 750 extranjeros se rindieron en la ciudad antes de la caída total de la misma, declaró a la AFP Olim Razm, adjunto del general uzbeko Abdul Rashid Dostam para cuestiones políticas, en Mazar i Sharif. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje