General a cargo de "Operación Duradera" dijo que está "satisfecho" por el desarrollo de la guerra

Bombardeos norteamericanos dejaron 71 civiles afganos muertos

El presidente George W. Bush dirigirá esta noche un mensaje a la nación, un mes después de iniciada una campaña militar que no parece haber logrado resultados aparentes y ante una opinión pública que no quiere una guerra larga y duda de la capacidad de su gobierno de prevenir nuevos atentados.

«En este discurso, recordaré al país que somos una gran nación, y que respondimos (a los ataques) con medios que el enemigo no habría imaginado jamás, y mostraré mi orgullo por la paciencia y determinación de los estadounidenses», dijo Bush el miércoles por la noche.

Criticado en algunos círculos por la falta de resultados, el jefe de la operación, el general estadounidense Tommy Franks, dijo que la campaña contra Afganistán tomará «el tiempo que haga falta». Sin confirmar los avances anunciados en los últimos días por la oposición armada afgana, Franks dijo estar «muy satisfecho» de la ofensiva contra Al Qaeda, una organización liderada por el fundamentalista islámico Osama bin Laden a la que Estados Unidos acusa de los ataques contra Nueva York y Washington.

«Este esfuerzo tomará tanto tiempo como haga falta.

(…) Fue llevado adelante 24 horas al día y seguirá así» y «queremos guardar todas opciones abiertas», precisó, en una implícita alusión a una ofensiva por tierra.

Franks remarcó que el objetivo de las operaciones es la destrucción de su red Al-Qaeda y del gobierno talibán que le permite basarse en Afganistán.

«No dijimos que Osama bin Laden era un blanco de nuestra operación.

A lo que nos dedicamos es a la destrucción de la red Al-Qaeda, así como a los talibán que cobijan a Bin Laden» y su red, explicó. La aviación estadounidense machacó este jueves en todos los frentes en Afganistán, luego de un avance de la oposición cerca de Mazar -i- Sharif, una ciudad norteña que abre el camino hacia el vecino Uzbekistán, donde están acantonados unos 2.000 soldados estadounidenses, y dispone de un aeropuerto que podría servir de base a la operación militar.

Los bombardeos en el norte de Kabul mataron a 71 civiles afganos, afirmó la televisión iraní.

Esa información no pudo ser confirmada de fuente independiente.

En el oeste, aviones estadounidenses bombardearon ayer 27 veces la ciudad de Herat, su aeropuerto y sus instalaciones militares, causando la muerte a tres civiles y provocando numerosos heridos, indicó la agencia Afghan Islamic Press, con sede en Pakistán. La oposición armada había anunciado el miércoles un avance en el norte del país que, de confirmarse, sería el primer resultado concreto sobre el terreno.

Después de haber anunciado que estaban a 7 km al sureste de Mazar -i- Sharif, un portavoz anunció este jueves que las fuerzas de la oposición se encontraban a 22 km al sur de la ciudad, en el pueblo de Chishma e Shifa.

El portavoz Qari Qudratulá indicó que se habían producido combates por la noche.

El régimen de Kabul desmintió por su parte que la oposición haya progresado de forma significativa.

En ese frente, unos 85 miembros del grupo de guerreros paquistaníes que combaten al lado de los talibán en Afganistán murieron en un bombardeo estadounidense este jueves, indicó un portavoz del grupo a la AFP.

Más de 1.500 guerreros tribales paquistaníes llegaron este jueves a Afganistán.

Esos refuerzos aumentan a 6.000 la cantidad de combatientes que abandonaron Pakistán para sumarse a las filas de los talibán, según funcionarios de la provincia fronteriza del Noroeste paquistaní.

El presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, de paso por París rumbo a Estados Unidos, pidió que los ataques sean «breves» y «más selectivos», para evitar golpear a la población civil. Seguir adelante con los ataques en Afganistán tendrá un «impacto negativo» en el conjunto del mundo musulmán, declaró Musharraf.

Pakistán, único país que aún reconoce al régimen talibán, en el poder en Kabul desde 1996, cerró este jueves el consulado afgano en Karachi (sur), luego de haber pedido el martes al embajador talibán en Islamabad que aplacara su «propaganda» contra Estados Unidos.

Los talibán anunciaron el jueves que habían detenido a 20 afganos acusados de espiar para Estados Unidos y de intento de rebelión.

La opinión pública estadounidense sigue apoyando casi unánimemente la operación militar en Afganistán, aunque son más reticentes que a fines de setiembre a la idea de una operación terrestre masiva que podría ser mortífera para sus soldados, según un sondeo publicado la noche del miércoles. Según un sondeo sólo uno de cada dos estadounidenses desea ver a su país comprometido con una guerra a «gran escala», que podría causar numerosas bajas entre sus soldados.

Las acciones emprendidas a instancias de Estados Unidos contra organizaciones e individuos que financian acciones terroristas tuvieron eco en varios países. *

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