Henrique Cardoso condiciona el apoyo a EEUU
El presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, ofrecerá el jueves en la Casa Blanca su apoyo a la lucha antiterrorista liderada por George Bush, pero también le exigirá eliminar las barreras comerciales que protegen la agricultura e industria de Estados Unidos.
En la reunión, los mandatarios discutirán varios «problemas bilaterales».»Van a hablar de seguridad, de terrorismo, del ALCA, de la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Qatar, de las medidas proteccionistas estadounidenses, como las que hay sobre el acero y la soja, que han causado problemas bilaterales», afirmaron. Tras los ataques terroristas, Cardoso ofreció inmediatamente su apoyo a Estados Unidos para la lucha contra el terrorismo, y luego se mostró a favor de la campaña estadounidense contra blancos terroristas y de los talibán en Afganistán.
Pero en la región surgieron algunas diferencias. El embajador estadounidense interino en Brasilia, Cristóbal Orozco, dijo que existe una red de apoyo económico al terrorismo en la zona de la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, donde residen más de 10.000 personas de origen árabe. Cardoso, sin embargo, lo negó, y aseguró que la Inteligencia brasileña no ha descubierto nada al respecto, al menos en la zona de Foz de Iguaçú.
«Estamos muy preocupados por los extremistas que están operando en el área de la triple frontera, y queremos trabajar con esos gobiernos para identificar a esos individuos y acabar con sus actividades», había señalado a mediados de octubre Francis Taylor, funcionario del Departamento de Estado.
Más antiguas son las rencillas comerciales y la lucha sudamericana que embandera el mandatario brasileño para poner fin a las medidas antidumping estadounidenses y así acceder libremente a su mercado de 250 millones de personas.
En repetidas oportunidades, Cardoso ha advertido que sólo negociará un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuya creación Washington prevé para 2005, si Estados Unidos abre sus mercados. Si bien los aranceles de los países del sur de América son más altos, las barreras no arancelarias, como los subsidios agrícolas, las cuotas, la utilización del antidumping como proteccionismo y los controles fitosanitarios, son el mayor obstáculo para acceder a los mercados del norte del continente. *
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