Paquistaníes entran en Afganistán para librar la "guerra santa"
Desafiando el respaldo de Pakistán a la guerra de Estados Unidos contra el Talibán por ofrecer refugio a Osama bin Laden, el líder islámico Maulana Sufi Mohammad obtuvo permiso de la milicia que gobierna Afganistán para enviar hombres a las áreas sin ley de la frontera desde Pakistán.
«Las caravanas están yendo, caravanas de aproximadamente 1.500 personas cada día», dijo a Reuters Fazlullah, hijo de Maulana Sufi Mohammad.
No hubo confirmación independiente de la cifra, pero Fazlullah dijo que los grupos de mujaidines, o guerreros santos, habían estado fluyendo a través de la porosa frontera desde finales de la semana pasada.
«Están llevando consigo toda clase de armas, lanzacohetes, (rifles) Kalashnikovs, sables», dijo Fazlullah, cuyo padre está en la provincia afgana de Kunar liderando a los paquistaníes que desean pelear junto al Talibán contra los ataques de Estados Unidos.
El gobierno paquistaní se opone a que sus ciudadanos vayan a Afganistán, pero no puede evitar que la gente cruce desde las áreas tribales junto a la frontera, que han sido semiautónomas desde los días del régimen colonial británico.
La mayoría de los cruces se están llevando a cabo desde el Paso de Ghakhi, un pequeño punto fronterizo en Bajaur, donde un puñado de guardias de seguridad carece de la fuerza para evitar que los guerreros santos viajen a Afganistán.
Diversos testigos dijeron que los paquistaníes partidarios del Talibán viajaban en camionetas en grupos de 12 a 15 personas, en edades de 16 a 70 años. Casi ninguno de ellos tiene entrenamiento militar, pero en su mayoría están acostumbrados a usar armas.
«Estas caravanas continuarán hasta el 9 de noviembre y después no habrá más», dijo Fazlullah desde la remota aldea de Maidan, en la Provincia Frontera Noroeste, en Pakistán. Agregó que unas 12.000 personas han entrado a Afganistán desde el 1º de noviembre, desafiando la política del presidente paquistaní, Pervez Musharraf. Las autoridades paquistaníes dicen que esperan que muchos regresen pronto tras dar su muestra de respaldo al Talibán, compuesto por el mismo grupo étnico pashtún. Fazlullah dijo que miles de voluntarios más, armados con una variedad de fusiles y ametralladoras, estaban todavía acampando en la localidad fronteriza de Lagahray, en espera de unirse a la «jihad», bajo el estandarte de Tehrik Nifaze Shariat Mohammadi (movimiento para imponer las leyes islámicas) de Suji Mohammad. *
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