La sonda Mars Odyssey 2001 lista para su encuentro con el planeta rojo
Es la primera vez que una sonda se aproxima a Marte desde el fracaso de las misiones de las sondas Mars Climate Orbiter y Mars Polar Lander en 1999.
El martes, a las 22.26 de Washington (02.26 GMT del miércoles), Mars Odyssey dará potencia a su motor principal durante 20 minutos para luego aminorar el ritmo ante una delicada maniobra de inserción orbital, indicó el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de Pasadena (California, oeste).
«La sonda, los sistemas y el equipo de suelo están listos», para esta delicada operación, señaló Matthew Landano, responsable del proyecto en el JPL.
«Hemos programado la secuencia de órdenes que controlan la inserción orbital y ahora vamos a vigilar de muy cerca la progresión de la sonda hacia Marte y la ejecución del encendido de los motores», agregó.
Antes de entrar en órbita marciana se debe primero presurizar las reservas de carburante de la sonda, del tamaño de dos pelotas de voley, además de calentar los conductos hidráulicos.
Encender el motor principal durante 20 minutos consumirá 262.9 kilos de combustible.
Esta órbita inicial de la sonda tendrá forma de huevo y durará 19 horas, haciéndose gradualmente más pequeña hasta que la máquina toque la atmósfera del planeta rojo, en un difícil proceso conocido como «freno en el aire». Al término de la maniobra, Mars Odyssey se estabilizará en una órbita circular de dos horas a una altitud de unos 400 kilómetros.
La sonda de 725 kilos, lanzada el 7 de abril del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, (Florida, sudeste), se encontrará entonces en condiciones de comenzar su misión.
La sonda lleva un espectómetro de rayos gama, que incluye un detector de neutrones de alta energía, así como un sistema termal de imágenes y un detector de radiaciones.
Gracias a estos instrumentos de medición sumamente sofisticados, la sonda debería brindar a los científicos informaciones sobre la presencia de agua en suelo marciano, hasta un metro de profundidad.
La misión debería también permitir a los científicos comprender mejor la geología de la superficie marciana y la naturaleza de la radiación que azota al planeta y que podría resultar peligrosa a los seres humanos.
Esta misión de 300 millones de dólares es la reanudación de la exploración de Marte de parte de la NASA, y es el primer programa lanzado desde el fracaso de las dos sondas de 1999, que se estrellaron en la superficie del planeta a causa de errores humanos debidos a falta de entrenamiento.*
Compartí tu opinión con toda la comunidad