Cincuenta cadáveres entre escombros de Torres Gemelas
Los hallazgos se produjeron después de la lentitud con que se trabajó en los primeros días, cuando no había grandes esperanzas de hallar sobrevivientes.
La mayor parte de los restos humanos fue encontrada en lo que los equipos de socorro individualizaron como el centro de la torre norte, la primera en ser atacada, pero la segunda en caer.
Las víctimas quedaron atrapadas en las escaleras antiincendio durante la dramática fuga de la que algunos sobrevivientes definieron como la Pompeya del tercer milenio.
Otros cuerpos reaparecieron de las ruinas del Jardín de Invierno del World Financial Center, un lugar donde muchos se refugiaron en busca de reparo.
Entre los cadáveres recuperados unos quince por lo menos pertenecían a bomberos, dijo un socorrista.
Los restos fueron colocados en bolsas de plásticos envueltas en la bandera norteamericana y transportados por sus colegas para darles el último saludo como héroes por salvar vidas humanas.
Es un trabajo lento que se realiza desde hace tres semanas: los socorristas encuentran objetos o restos de ellos que pertenecieron a algunos de los cuerpos aplastados por toneladas de cemento y acero.
El total de cuerpos recuperados subió a 344, 289 de los cuales fueron identificados.
Con la autorización del alcalde Rudolph Giuliani un bimotor de la organización Earth Data International sobrevoló varias veces la zona de la tragedia.
El avión tiene todos los instrumentos como para revelar los cambios de temperatura emanados de las ruinas.
La zona de las torres sigue arrojando humo y el avión de Earth Data confirmó que las temperaturas son infernales, en algunos casos de 40 grados por encima de lo normal, en el epicentro del ataque.
Ayer, en el tercer martes de los atentados de Nueva York se sigue llorando a los muertos.
Un homenaje a los centenares de víctimas de la sociedad de operadores de bolsa Cantor Fitzgerald se realizó en el Central Park y otro en la catedral de St. John The Devine por las víctimas de Windows on the World, el restaurante de lujo de las Torres Gemelas.
Cantor Fitgerald, que perdió 600 de sus mil empleados en Estados Unidos, tiene ahora 1.500 huérfanos de los que ocuparse.
En la Windows on the World murieron 73 personas entre camareros, cocineros y secretarias.
Pero para la Nueva York que aún espera hay otras pequeñas señales de retorno a la vida: Manu Dinghra, que trabajaba en el piso 60 de la torre norte y fue hallado casi por morir por las quemaduras que sufrió el 11 de setiembre, dejó hoy el hospital.
Por último, en el edificio limítrofe a las Torre Gemelas, los socorristas encontraron a salvo a Precious, una gatita que había desaparecido el día de la masacre.*
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