El conflicto colombiano atrae movimientos armados de varios países
El conflicto armado de Colombia atrajo en los últimos años a presuntos miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y el grupo separatista vasco ETA, así como a miembros de otras organizaciones armadas buscados por Interpol.
Con 200.000 muertos en los últimos 40 años, la guerra de guerrillas se ha internacionalizado con la presencia en el país andino de los supuestos miembros del IRA y la ETA, que según los militares entrenaron en tácticas terroristas a los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista).
La oficina de Interpol en Bogotá sigue la pista a unos 200 delincuentes alemanes, camboyanos, croatas, cubanos, españoles, estadounidenses, holandeses, irlandeses, israelíes, italianos, nicaragüenses, pakistaníes, turcos, yugoeslavos y venezolanos, según la prensa capitalina.
El diario bogotano El Tiempo señaló que muchos de esos deliencuentes, además de estar vinculados al contrabando de drogas y armas, tienen antecedentes relacionados con «crímenes de guerra».
El rotativo indicó que la Fiscalía de Colombia emitió hace poco 40 órdenes de captura con fines de extradición contra extranjeros que habrían ingresado al país para negociar armas y narcóticos, y asesorar militarmente a grupos guerrilleros e intercambiar con éstos tecnologías en informática y comunicaciones.
Según el informe periodístico, las FARC –la mayor fuerza rebelde del país con unos 16.500 efectivos, comprometida en una negociación de paz con el Gobierno– tendría nexos con mafias y grupos armados de por los menos 18 países.
«Las FARC están como una esponja en materia de terrorismo internacional», dijo un alto responsable del Ejército citado por El Tiempo, quien afirmó que el grupo rebelde «tiene el dinero y la droga suficiente para pagar el armamento más sofisticado, el entrenamiento y la más alta tecnología del mundo en comunicaciones y terrorismo».
Un oficial del servicio secreto y de migración de Colombia (DAS), filial de la Interpol, dijo la AFP bajo condición de anonimato que en este país «se cruzan todas las formas de violencia y evidentemente hay muchos delincuentes extranjeros que estamos buscando».
El jefe de la V Brigada militar colombiana, el general Martín Carreño, dijo el fin de semana que tiene la impresión de que la ETA ha asesorado al ELN en la activación de explosivos, aunque no ofreció más detalles sobre ese supuesto vínculo.
Las FARC y el ELN (4.500 efectivos) arreciaron sus incursiones dinamiteras después de que el presidente de Colombia, Andrés Pastrana, anunciara el pasado 6 de agosto que se suspendían los conctatos con el segundo grupo, alegando que éste carecía de voluntad de paz.
Las pesquisas que la Interpol realiza en Colombia y el resto del mundo comprometen a los irlandeses Martin McCauley, James Monaghan y David Bracken –cuyo verdadero nombre es Niall Connolly–, arrestados el pasado 11 de agosto en Bogotá, bajo cargos de integrar el IRA, haber entrenado a las FARC en tácticas de terrorismo y haber ingresado a Colombia con documentos de identidad falsos.
McCauley, Monaghan y Connolly fueron capturados en el aeropuerto Eldorado de Bogotá cuando llegaban de la zona selvática desmilitarizada de 42.000 km2 del sur del país, escenario del diálogo de paz y contralada por las FARC desde noviembre de 1998.
El gobierno cubano admitió el viernes último que Nial Connolly residía en La Habana como representante del movimiento nacionalista católico irlandés Sinn Fein. *
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