El país "más totalitario y más militarizado"

El ex presidente soviético Mijail Gorbachov lamentó ayer no haber sabido llevar adelante la reforma de la Unión Soviética, que habría impedido el golpe conservador fallido del 19 de agosto de 1991, seguido de la disolución de la URSS en diciembre del mismo año.

«Lamento que nos hayamos retrasado con la reforma de la Unión Soviética y del Partido, que era el motor de la Perestroika (política de reforma y democratización lanzada en 1985)», estimó Gorbachov durante una conferencia de prensa en el Fondo de Investigación que lleva su nombre en Moscú.

«Si hubiéramos reformado la Unión Soviética, creo que la situación se habría desarrollado de otro modo», agregó, evocando el nuevo Tratado de la Unión, que suponía una descentralización del poder en la URSS y que se esforzaba en hacer firmar a las 15 repúblicas soviéticas que manifestaban en grados diversos una voluntad de independencia.

«La Unión Soviética bajo la forma que tenía era un organismo enorme que no podía reaccionar ante los desafíos de la época», estimó Gorbachov, calificando a la URSS como el país «más totalitario y más militarizado del mundo».

La firma del nuevo Tratado de la Unión, objeto de discusiones desde hacía meses, estaba prevista para el 20 de agosto de 1991, y fue anulada de facto por los golpistas, que querían impedir el fin del poderoso poder central. Muy debilitado políticamente por la traición de su entorno -entre los conjurados, además del jefe del KGB, se encontraban el vicepresidente, el primer ministro, los ministros del Interior y de Defensa apoyados por el presidente del Parlamento soviético-, Mijail Gorbachov no pudo impedir, pese al fracaso del golpe, la disolución de la URSS y su propia renuncia en diciembre de 1991. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje