"Tú haces mucho más falta que yo", le dijo Fidel a su amigo Chávez

Castro cumple 75 años y promete ser rebelde hasta el día de su muerte

«Arribo a los 75 años de edad muy feliz», dijo el veterano comandante cubano, que ha gobernado la isla caribeña desde 1959, durante la fiesta de cumpleaños que le preparó el presidente venezolano Hugo Chávez.

Chávez, quien organizó la fiesta en el selvático sureste de Venezuela desde la medianoche del lunes, lideró el «Feliz Cumpleaños» que interpretó una banda de músicos locales.

El líder venezolano, de 47 años, obsequió a Castro el rifle que tenía como joven cadete militar, como símbolo de su vocación revolucionaria compartida.

Los dos líderes izquierdistas, hospedados en una lujosa casa de huéspedes cerca de la ciudad industrial de Puerto Ordaz, se comprometieron en emotivos discursos a entregarse a la «oleada revolucionaria» que dijeron recorre al continente.

A pesar de la diferencia de edades, los dos presidentes han desarrollado una cercana amistad personal y ambos defienden una cruzada contra el «imperialismo» de Estados Unidos y el capitalismo «neoliberal», al que responsabilizan por los problemas de iniquidad y pobreza del mundo.

Castro prometió mantenerse fiel a su compromiso revolucionario y dijo que «mi tarea, lo que me corresponde en el tiempo de vida que me queda es ser útil para esa tarea, me dedicaré a eso». Luego cortó con Chávez un pastel de cumpleaños.

En un tono paternal, afirmó que entregaba su legado revolucionario a Chávez. «Tú, a quien yo llevo casi medio siglo, cuídate. Tú haces mucho más falta que yo, mira lo que te digo, tienes el deber de dar todo lo que puedes dar».

Nueva oleada revolucionaria

Castro comenzó su carrera de revolucionario un año antes del nacimiento de Chávez, con un fallido ataque contra una barraca del ejército cubano en 1953. Fue hecho preso, liberado y enviado al exilio, pero regresó clandestinamente al país para liderar la revolución que lo llevó al poder en 1959.

El cubano ganó notoriedad internacional durante la llamada Crisis de los Misiles en 1962, cuando la presencia de ojivas nucleares rusas en la isla llevó a la Unión Soviética y a Estados Unidos al borde de una guerra.

Terminó de ganarse la enemistad de Washington al respaldar movimientos izquierdistas en Latinoamérica y el mundo.

Chávez, un ex comandante de paracaidistas que lideró un fallido golpe de Estado en 1992, ha colmado de honores a Castro y dijo estar inspirado por sus palabras sobre «una nueva oleada revolucionaria, una nueva oleada de cambios» en la región.

«Lo dijiste y así lo estamos viendo Fidel, una oleada de cambios sacudirá de nuevo el espinazo del continente», expresó. «Juntos lo haremos posible», agregó.

Castro, pese a que evidenció el cansancio que lo asaltó por momentos durante la visita, mantuvo una ocupada agenda.

El sábado recibió una alta condecoración civil de manos de Chávez, a quien también acompañó el domingo en un paseo turístico por el río Caroní. La visita del líder cubano a Venezuela fue su primera salida al extranjero luego que sufrió un desmayo en público el 23 de junio. Como parte de su agenda, Castro acompañó ayer a su anfitrión hasta la frontera suroriental, para inaugurar junto con el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, una línea de alto voltaje que surtirá de energía venezolana al norte de Brasil. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje