"Una nueva mofa a la sociedad", dice el diario Página/12

El Ejército hace que busca papeles sobre la represión

«La alegada búsqueda de documentaciones es una nueva mofa a la sociedad», escribe el columnista de Pagina/12, Horacio Verbitsky quien subraya que el Ejercito debería entregar las claves de acceso a la documentación informática ubicada hace un año en el Estado Mayor, durante un allanamiento judicial ordenado por el juez federal Adolfo Bagnasco quien busca pruebas sobre la existencia de un plan sistemático de las FFAA en los años de plomo, para robar bebés en los campos de concentración donde estaban secuestradas sus madres para despues entregarlos a familiares allegados a los militares.

Extrañamente ayer Brinzoni declaró en una radio que él dudaba de la existencia de un plan sistemático de secuestros de niños en cautiverio, pero aclaró que era una percepción personal, no avalada por ningún documento militar. No es lo que cree Bagnasco, y menos aún las entidades defensoras de derechos humanos.

Estas organizaciones descreen de esta búsqueda decidida días atrás por el Ejército. Hubo, con todo, hechos sospechosos. Un periodista del matutino Clarín se acercó a un edificio en un barrio de esta Capital Federal, con apariencia de fábrica, pero que estaba fuertemente cuestionado. El colega alcanzó a ver bolsas con papeles triturados que estaban siendo trasladados a otro lugar para su incineramiento: había llegado al lugar al recibirse en la redacción una llamada anónima.

En el Instituto Geográfico Militar, que depende del Ministerio de Defensa, se encontraron manuales con instrucciones contrainsurgencia que no son desconocidas por los expertos, pero que igualmente fueron entregadas al juez Bagnasco. Una purga que ordenó el jefe del Ejército en el Servicio de Inteligencia Militar puede estar generando una guerra psicológica, amenazas de elementos desplazados con contar secretos infamantes sobre los años de terror y la participación del Ejército. Brinzoni no escapa a las generales de la ley; fue secretario del interventor militar en la provincia de Chaco en esos tiempos, aunque no aparece acusado de delitos contra los derechos humanos.

Sí, en cambio, lo están varios coroneles al que el sucesor de Martín Balza reiteró el pedido para que asciendan a coronel. Dos de ellos, difícilmente pasen el filtro de la Cámara de Senadores de la Nación.

La clave está en las claves. Es decir, que el alto mando militar entregue al juez el modo de penetrar en la información encriptada que no está tan lejos, casi a mano, como lo ha denunciado el periodista Verbitsky. Mientras el Ejército no allane el camino a esa documentación, todo puede quedar como una burla, dicen los organismos defensores de derechos humanos.

 

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje