"No tengo miedo a morir", dice miembro de Fatah buscado por Israel
«Pertenezco a un pequeño grupo autónomo en el que los miembros eligieron combatir al enemigo desde la clandestinidad. Cuando telefoneamos a uno de los responsables, él se encarga de reducir al máximo la conversación puesto que la Autoridad Palestina no puede apoyarnos abiertamente en base a los acuerdos firmados con Israel».
«No me esconderé porque no tengo miedo a la muerte, nadie muere antes de su hora», afirma con fatalismo un miembro del brazo armado de Fatah, las «Brigadas de los mártires de Al-Aqsa», buscado por Israel.
Wadih Sadek es el nombre de guerra elegido por este partidario del presidente palestino Yasser Arafat.
Moreno, de 35 años, Wadih acaricia su fusil de asalto M-16 en medio de una habitación con las cortinas herméticamente cerradas en Naplusa, Cisjordania.
«Los israelíes pueden matarme sin que tenga tiempo de ver o escuchar venir sus proyectiles, pero no pienso esconderme ni en un pozo ni en ninguna otra parte esperando a que alguien me traiga comida», asevera Wadih.
A su juicio, «la vasta campaña de asesinatos lanzada por Israel contra los activistas palestinos y contra responsables políticos cambió mi vida, pero también agudizó mi determinación en la lucha».
«Hoy en día los israelíes no quieren atraparnos para conseguir informaciones a la fuerza, como fue el caso de la primera Intifada (1987-1993), sencillamente buscan liquidarnos para sembrar el terror entre los palestinos y obligarnos a abdicar», asegura.
Wadih Sadek afirma que la organización clandestina de las «Brigadas de mártires de Al-Aqsa» nació como reacción a los enfrentamientos mortales que se produjeron en la esplanada de las mezquitas, en Jerusalén este, durante la visita «provocadora» que realizó Ariel Sharon en setiembre (elegido primer ministro el pasado mes de febrero).
La segunda Intifada nació aquel día y desde entonces ha ganado amplitud, asevera. Para sofocarla, el gobierno de Sharon decidió a mediados de junio recurrir a la «liquidación» de activistas responsables de ataques armados en los territorios palestinos o de ataques mortales suicidas en Israel.
«Pertenezco a un pequeño grupo autónomo en el que los miembros eligieron combatir al enemigo desde la clandestinidad. Cuando telefoneamos a uno de los responsables, él se encarga de reducir al máximo la conversación puesto que la Autoridad Palestina no puede apoyarnos abiertamente en base a los acuerdos firmados con Israel».
«Tras realizar una operación antiisraelí, un miembro del grupo se encarga de difundir un comunicado de reivindicación», explica.
Según Wadih, el objetivo de las brigadas es «acosar a los colonos, a los soldados israelíes y a los palestinos que colaboran con Israel».
Añade que los activistas clandestinos de Fatah han visto muy reducida su libertad de movimiento puesto que «los israelíes han acordonado Cisjordania».
Wadih constata también sus dificultades a la hora de procurarse municiones para su M-16 (que adquirió cuando tenía 13 años). La afiliación de Wadih Sadek, padre de varios niños, al Fatah, cambió su vida familiar. «Consigo verles de vez en cuando pero secreta y brevemente pues no quiero causarles mal o la muerte», afirma.
«En un primer momento, parece que mi decisión como jefe de familia es totalmente irresponsable, pero en realidad el objetivo de mi lucha es asegurar un porvenir radiante a mis hijos, es darles una patria, un estado», concluye. *
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad