Reforma policial y estatuto de lengua albanesa fueron temas de la negociación

Acuerdo hace vislumbrar la paz en Macedonia

Macedonios y albaneses habían llegado ya a un acuerdo, hace cuatro días, sobre el estatuto de la lengua albanesa, el otro de los dos puntos considerados por los negociadores como los más difíciles de resolver.

La Unión Social Demócrata de Macedonia (SDSM) confirmó la conclusión del acuerdo sobre la reforma policial, pero el segundo partido macedonio, el VMRO-DPMNE, del primer ministro Ljubco Georgievski, no había reaccionado aún.

Tampoco lo habían hecho las dos formaciones políticas que representaban a la población albanesa.

Estos cuatro partidos, que componen la coalición de gobierno, se volverán a reunir el lunes en Ohrid (suroeste del país) «para dar el último toque al acuerdo marco», precisó el Alto representante de la UE para la Política Exterior, Javier Solana.

Este acuerdo tiene por objetivo resolver el conflicto entre la mayoría macedonia y la minoría albanesa que representa entre un cuarto y un tercio de los cerca de dos millones de habitantes de Macedonia.

«Estoy muy contento de que se haya alcanzado un acuerdo sobre los documentos principales, la policía y el estatuto de la lengua albanesa», dijo Solana en rueda de prensa.

Según fuentes macedonias, la policía seguirá bajo control total del Ministerio del Interior, pero el número de agentes de origen albanés aumentará en un 23% en un plazo de dos años.

Actualmente, los policías albaneses representan sólo el 3% del total de efectivos.

Unos 500 policías albaneses serán contratados en 2002 y otros tantos en 2003, según las mismas fuentes.

Estos 1.000 policías representarán el 23% del total de los efectivos, porcentaje que coincide con la cifra oficial de población macedonia de origen albanés. Los partidos macedonios hicieron también otra concesión en lo tocante al nombramiento de los jefes de puesto de la policía en las localidades de mayoría albanesa. Según esas mismas fuentes, los ayuntamientos tendrán derecho a «validar» las candidaturas propuestas por el Ministerio del Interior.

Solana saludó a los negociadores macedonios y albaneses que, dijo, «tuvieron una actitud constructiva» y rindió homenaje al «muy buen trabajo» de los mediadores, el francés François Leotard por la UE y James Pardew por parte de Estados Unidos.

Los partidos albaneses reclamaban una representación en la policía conforme a su peso demográfico y la instauración de fuerzas autónomas en las regiones en las que son mayoritarios. Se oponían además a la creación de «fuerzas de policía separadas», porque perpetuarían la división étnica y no protegerían eficazmente a la población macedonia eslava.

Los diplomáticos occidentales consideran que las negociaciones de Ohrid constituyen la última oportunidad para evitar la guerra civil a la luz de la tensión reinante los últimos meses, que obligó al éxodo a varios miles de macedonios, expulsados de la región de Tetovo por la guerrilla.

La comunidad internacional ejerció fuertes presiones para la conclusión de un acuerdo.

La conclusión del acuerdo sobre la policía abrirá la puerta a una solución política de la crisis, con un despliegue de tropas de la OTAN para supervisar el desarme de los rebeldes, a condición sin embargo de que acepten deponer las armas. *

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