Toledo asume en medio de la pobreza de Perú
Con la asistencia de autoridades latinoamericanas –entre ellas sorpresivamente el venezolano Hugo Chávez– y del mundo, Toledo asumirá hoy el cargo para el período 2001-2006 en lugar de Valentín Paniagua, que ejerció un breve interinato tras la destitución de Fujimori.
El gabinete que acompañará a Toledo –economista de 55 años de origen inca– se perfila de centro pero, con gran convocatoria en los distintos frentes de la producción nacional y extranjera, consustanciados con un «compromiso de reinstitucionalizar y democratizar al Perú».
El país que aguarda al nuevo mandatario aparece sumido en una profunda crisis que abarca distintos estamentos de la sociedad.
En declaraciones ayer a una radio local, Toledo sostuvo que el primer gran reto de su gestión será enfrentar la recesión que ha generado altísimos niveles de desempleo y subempleo.
«Las empresas parecen cementerios con herramientas viejas y oxidadas, un sistema financiero que tambalea porque los empresarios no pueden cumplir con sus responsabilidades frente a la recesión», señaló.
Toledo dijo además que la sociedad peruana espera que su gobierno aborde los hechos de corrupción de la última década y que se conozca la verdad.
«Existe una gran fe para que el gobierno que ingrese enfrente con firmeza y sin vacilaciones estos dos temas porque los peruanos necesitan reconciliarse pero también exigen que no exista impunidad», sostuvo.
De sus declaraciones, se desprende que el flamante mandatario parece decidido a ejercer el poder y administrar un país bajo el precepto de convocar a todos los sectores, de hecho ha definido a su futura gestión como de «todas las sangres».
Reactivar el aparato productivo nacional y disminuir el déficit fiscal que en los últimos meses se ha acentuado en el país forma parte de la estrategia que Toledo se ha propuesto poner en marcha a partir del control efectivo del poder.
El déficit fiscal del PBI llega a 5,1 por ciento, mientras el desempleo bordea el ocho por ciento y el subempleo orilla el 40 por ciento, según cifras que algunos estiman de conservadoras.
Recientemente se informó que los niveles de pobreza alcanzan a casi 50 por ciento de la población nacional, estimada en unos 25 millones de personas.
A decir de los analistas, el flamante gabinete ministerial, cuya conformación se anunció ayer, presenta un sector vinculado a entes financieros internacionales y otro a la producción, mientras un tercero mantiene vínculos con los gremios nacionales y sectores de tendencias centristas.
Del nuevo equipo, sorprendió a muchos la elección del economista y empresario Roberto Dañino para la presidencia del Consejo de ministros.
Dañino es considerado una personalidad de corte conservador, asesor de bancas de inversión y recientemente de la Coca-Cola, por ello considerado difícilmente compatible con los objetivos de la «Tercera Vía» que repetidamente proclamó Toledo.
Entre los ministros que acompañarán a Toledo, se destacan también Pedro Kuczynski como titular de economía; Diego García Saylán en la cancillería y David Waisman en el Ministerio de Defensa.
Además de la ceremonia de mañana, el domingo 29 Toledo y su comitiva participarán en la ciudadela inca de Machu Picchu de un acto cargado de simbolismos.
Custodiados por más de 1.000 agentes de la Policía Nacional, Toledo y su comitiva participarán en el ritual andino en el que se le reconocerá como presidente de la nación.*
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