Una etarra murió mientras manejaba explosivos
Una explosión el martes en la población mediterránea de Torrevieja arrojó escombros hacia una piscina que comparten varios edificios de apartamentos y dejó seis heridos leves: cuatro niños españoles y dos de Europa Oriental.
El estallido mató en su apartamento a una presunta miembro de ETA, identificada como Olaia Castresana, y la policía buscaba a otro sospechoso que fue visto huyendo del lugar.
Funcionarios dijeron que Castresana, de 22 años, parecía que estaba intentando propagar la campaña de violencia del grupo separatista hacia áreas turísticas, en un esfuerzo de perturbar una de las mayores industrias de España.
«Las investigaciones apuntan a que pudiera tratarse de un comando legal –personas no fichadas–, e itinerante de ETA ubicado en Guipúzcoa, que se hubiera desplazado a la zona levantina para iniciar una campaña de acciones terroristas contra intereses turísticos», dijo en rueda de prensa el ministro del Interior, Mariano Rajoy.
Torrevieja está próxima a Alicante, sureste español, y es popular entre turistas británicos y alemanes, como también españoles y, en número cada vez mayor, visitantes de Europa Oriental.
Rajoy dijo que la policía había encontrado dos kilos adicionales de dinamita y estimó que la bomba que explotó tenía otros diez kilos. El artefacto hizo pedazos el cuerpo de Castresana y voló las paredes frontal y trasera del apartamento.
«Creo que tenían dinamita suficiente para colocar tres o cuatro objetivos para generar esa situación de caos y terror que era lo que se pretendía», dijo Rajoy.
ETA, uno de los últimos grupos guerrilleros aún activos en Europa Occidental, ha causado desde 1968 unas 800 muertes en el marco de su campaña por instaurar un estado independiente en las regiones de habla vascuence del norte de España y suroeste de Francia.
La dinamita que explotó el martes era parte de las 1,6 toneladas robadas de una bodega cerca de Grenoble, Francia, en marzo, dijo un portavoz de la Guardia Civil.
Castresana y su acompañante parecían ser nuevos miembros del grupo de pistoleros y expertos en explosivos de ETA.
«Tal parece que eran miembros de ETA que hasta hace poco estaban involucrados en otras actividades, tales como la de Kale Borroka», dijo el portavoz, refiriéndose a la organizada campaña de violencia callejera en el País Vasco que, según las fuerzas de seguridad, sirve de adiestramiento en el terreno para los etarras.
Usualmente, ETA no ataca a extranjeros, pero esporádicamente ha hecho blanco de sus actividades a los centros turísticos, en busca de perjudicar a la industria del turismo, que aporta un 10 por ciento de los ingresos a la economía española.
En marzo, el grupo advirtió a los turistas que no visiten España y colocó dos bombas en centros turísticos, una de las cuales causó la muerte de un agente policial.*
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