El gobierno de Japón salva a los Fujimori
Líderes políticos, legisladores y la prensa rechazaron el miércoles la decisión de Japón de otorgarle la nacionalidad japonesa al cuñado del ex presidente Alberto Fujimori, un ex embajador peruano que tiene orden de captura.
«Sólo hay una sola palabra para esta situación y se llama afrenta y se llama afrenta y burla», dijo Luis Solari, secretario general del partido Perú Posible, la agrupación del presidente electo Alejandro Toledo y la mayor fuerza política en el Congreso.
Japón dijo el miércoles que otorgó la cuidadanía japonesa al ex embajador de Perú en Tokio, Víctor Arimoti, de 64 años, quien enfrenta cargos de corrupción después de que las autoridades emitieron este mes una orden para su arresto.
Arimoti y Fujimori fueron envueltos en el escándalo de corrupción que detonó el ex asesor de Inteligencia Vladimiro Montesinos, quien está preso en una base militar.
La disputa sobre Fujimori y su cuñado coloca a Japón en una posición difícil, porque Tokio se siente endeudado con el ex presidente por el rescate de los rehenes que estaban en manos de guerrilleros en la residencia del embajador japonés en Lima en 1997.
«Para el Perú es un problema legal porque estamos juzgando delincuentes. Para Japón en este momento se acaba de convertir en un problema internacional», dijo Solari a CPN radio.
El gobierno interino de Valentín Paniagua no se pronunció oficialmente. El presidente transitorio entregará el mando a Toledo el 28 de julio. «Japón bombardea a traición a Perú», dijo el diario Liberación, mientras que La República tituló «Japón protege a otro ladrón».
Para el legislador de Perú Posible Juan Velit, el gobierno peruano debería adoptar una posición dura frente a esta decisión. «Es una bofetada a las sucesivas explicaciones que nos está debiendo Japón…lo que deríamos hacer es retirar a nuestro embajador de Japón», afirmó Velit. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad