Ortega pidió perdón por los errores del sandinismo
El ex comandante sandinista y ex presidente Daniel Ortega ha moderado su discurso revolucionario de antaño y pide ahora, en plena campaña electoral, «perdón por los errores pasados» y le tiende una mano a sus antiguos enemigos a los que derrocó el 19 de julio de 1979.
Ortega, nuevamente candidato presidencial del sandinismo, promueve la reconciliación con Anastasio Somoza Portocarrero, hijo del asesinado ex dictador Anastasio Somoza (muerto en un atentado en Asunción en 1980), a quien le tendió un ramo de olivo.
Incluso llegó a barajar la posibilidad de devolverle a la familia Somoza algunas propiedades confiscadas durante su gobierno «que no estén ocupadas por gente humilde y campesinos», en caso de ganar las elecciones.
Somoza Portocarrero, conocido como el temible «Chigüín» y que estuvo al frente de un batallón de élite de la guardia acusado de crímenes en los años de la guerra insurreccional, ahora es empresario privado, alejado de las cuestiones políticas y vive entre Guatemala y Miami, Estados Unidos.
«Sus palabras son las de un estadista con el valor de decir lo inesperado. Yo creo que las palabras del comandante Ortega son palabras a las que todos debemos darles el beneficio de la duda si queremos que el futuro de Nicaragua sea uno de prosperidad y paz», le contestó recientemente desde Guatemala Somoza Portocarrero.
Pastora no quiere a Somoza
Pero algunos de los ex dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), como el disidente Edén Pastora, el «comandante cero» que después se pasó a los «contras» y combatió a los sandinistas, rechazaron este acercamiento.
«Yo no creo que Dios perdone a Satanás.
Tampoco creo que este pueblo perdone a la familia que cometió el genocidio más grande de Nicaragua, a la familia que Pedro Joaquín Chamorro (el asesinado director del diario La Prensa, NDR) calificó como la estirpe sangrienta», dijo Pastora.
Ortega, en tanto, continúa en campaña electoral recorriendo el país. «Existen las condiciones para un retorno del sandinismo al poder, dijo, tras declararse convencido de que derrotará a su «propio fantasma: el miedo de la población por los errores del pasado» cometidos durante el régimen sandinista (1979-1990).
El 19 de julio de 1979 el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) celebró en Managua la derrota de la temible guardia somocista.
Pero en vistas de la conmemoración, varios dirigentes del sandinismo prefirieron resaltar los «logros» y olvidar los «errores».
El diputado Bayardo Arce aseguró que celebrarán el proceso de transformación de la estructura social y económica en Nicaragua, promovida en la década de los años 80.
«Celebramos haber cambiado las condiciones de este país», apuntó el congresista, que añadió que «la revolución abrió las perspectivas de una nueva Nicaragua con democracia y pluralismo político».
«La participación ciudadana, la organización de distintos sectores fueron grandes logros de la revolución sandinista, así como la alfabetización», dijo.
Este año, el Frente Sandinista, oposición desde 1990, está más cerca de reconquistar el poder en las elecciones generales de noviembre, según pronostican las encuestas y tras la victoria en los comicios municipales de noviembre de 2000.
Según los estudios de opinión, más del 30 por ciento de los electores potenciales votaría por Ortega, favorecido por la aguda crisis económica que atraviesa el país y el desgaste del presidente Arnoldo Alemán. Ortega espera el día de las elecciones confiado en los sondeos, pero abandonó definitivamente su discurso combativo de antaño: ahora promete que no reinstaurará el servicio militar, las confiscaciones ni expropiaciones, respetará la propiedad privada y continuará con una economía de libre mercado. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad