FBI descubre que le faltan armas y computadoras
Esta gran limpieza interna fue ordenada por el fiscal general (ministro de Justicia), John Ashcroft, luego del descubrimiento, en febrero, de que un agente del FBI, Robert Hanssen, había trabajado como espía para la ex Unión Soviética y para Rusia durante más de 15 años.
Con el inventario apareció un faltante de 449 armas de fuego y 184 computadoras portátiles en un período de alrededor de diez años.
Este nuevo asunto se suma a una serie de escándalos que salpicaron en los últimos meses la reputación de los «superpolicías» del FBI.
El anuncio tuvo lugar dos semanas después de que la Casa Blanca nombrara al nuevo director de la institución, Robert Mueller, un jurista ex oficial de la Marina, considerado «un duro».
Mueller, que debería ser nombrado por el Congreso en agosto, reemplazará a Louis Freeh, quien renunció por «motivos personales» dos años antes del fin de su mandato.
«Podemos hacerlo mejor y vamos a hacerlo mejor», prometió el miércoles Ashcroft durante una conferencia de prensa.
El golpe es duro, pero era previsible, confió a la AFP un ex agente del FBI que pidió el anonimato.
«Si se procede a la misma limpieza en una compañía estadounidense o francesa, o incluso en el Congreso, y que se hace un inventario de las computadoras, de las (computadoras) portátiles o de las agendas electrónicas, la lista de lo faltante va a ser extensa», consideró.
El objetivo de las autoridades federales es «hacer tabla rasa» antes de la toma de funciones de Mueller, añadió el ex agente. «Hay que limpiar toda la ropa sucia antes de que Mueller tome las riendas. Lo último que quiere la Casa Blanca es tener un nuevo jefe del FBI enredado en una historia así».
Ashcroft ordenó a las 54 sedes del FBI de todo el país que procedan a un inventario general de la computadoras y de las armas de fuego.
Los expertos consideraron que la desaparición de armas se reduce a menos de una cincuentena de pistolas perdidas o robadas cada año, para unos 12.000 agentes y un arsenal de alrededor de 50.000 unidades.
Con 13.000 computadoras portátiles en servicio en las filas del FBI, la desaparición de 184 de ellos, de los que 13 aparentemente fueron robados, es aún más incómoda para la institución puesto que cuatro de los aparatos contenían iformación confidencial.
El Congreso trató el miércoles este tema bajo la batuta del senador demócrata Patick Leahy (Vermont, noreste) que dirige la comisión judicial del Senado.
«Espantoso (…) inexcusable», subrayó el senador republicano Charles Grassley (Iowa, norte). «El descubrimiento de la desaparición de estas armas y computadoras muestra, una vez más, la necesidad de una reforma fundamental», señaló.
En marzo, luego del descubrimiento de 539 armas faltantes en el arsenal de los Servicios de Inmigración, Ashcroft había ordenado una investigación completa de todas las oficinas vinculadas al departamento de Justicia. Otras tres investigaciones internas están en curso dentro del FBI.
La última es acerca de una serie de documentos que el FBI omitió entregar a los abogados defensores de Timothy McVeigh, autor del atentado a un edificio federal en Oklahoma City, en 1995. Este error conllevó al aplazamiento hasta el 11 de junio de la ejecución del criminal, prevista inicialmente para el 16 de mayo.
El caso Hanssen generó que, desde febrero, el FBI se vea seriamente afectado por el asunto de espionaje más grave de su historia.
La agencia también fue criticada por la investigación abusiva llevada a cabo contra un científico nuclear, Wen Ho Lee, de origen taiwanés y naturalizado estadounidense. Encarcelado durante nueve meses, Wen fue liberado en setiembre de 2000 luego de que se retiraran los cargos por espionaje entablados contra él.*
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