"Me gusta matar algunos cada mañana antes del desayuno"

El "Adolf Hitler" de Serbia condenado a 40 años

La condena de Jelisic, un ex mecánico de 33 años, es ahora definitiva, pero todavía no se indicó en qué país la cumplirá, entre los siete que tienen acuerdos con el tribunal (Italia, Finlandia, Noruega, Suiza, Austria, Francia y España). La corte asumió igual postura que los jueces de primera instancia al absolver al imputado de la acusación más grave, la de genocida. El «Adolf serbio en Bosnia» –como le gustaba autodenominarse ante los musulmanes detenidos en el campo de exterminio de Luka, norte de esa región– les decía a sus víctimas: «Me gusta matar algunos cada mañana antes del desayuno».

Los jueces de La Haya corroboraron esas afirmaciones y citaron que el imputado se jactaba entonces de asesinar «entre 20 y 30 personas antes de tomar el café del desayuno». Jelisic tenía 23 años cuando cometió los crímenes en Luka, entre mayo y junio de 1992, época en la cual las fuerzas serbias confinaron a miles de musulmanes y croatas.

«Casi todos los días durante aquel período –reconstruyó la acusación– Jelisic entraba al hangar principal del campo, seleccionaba a los detenidos para interrogarlos, los golpeaba y, a menudo, los mataba de un disparo».

El juez Claude Jorda, presidente del tribunal que lo juzgó, expresó al leer lentamente los nombres de sus víctimas: «Los crímenes que usted, Goran Jelisic, ha cometido han estremecido la conciencia de la humanidad».

Jorda sostuvo que la forma de los asesinatos del imputado era «repugnante, bestial y sádica» y consideró circunstancias agravantes «su entusiasmo» para cometerlos, «la inhumanidad de los crímenes» y su «naturaleza peligrosa».

El ex mecánico fue capturado por las fuerzas de paz de la OTAN para los Balcanes (KFOR) en enero de 1998 y, antes del juicio, Jelisic se declaró culpable en 31 de las 32 acusaciones por crímenes contra la humanidad y violaciones de la ley, pero negó el de genocidio.

La Corte –pese a que fijó la condena más dura– aceptó su tesis, afirmando que la fiscalía del TPI no había aprobado de manera convincente la acusación de genocidio. También los cinco jueces de la Corte de Apelaciones confirmó hoy la misma interpretación. Es una clara señal de que probar frente al tribunal la imputación de genocidio no es nada fácil. Por eso, Carla Del Ponte deberá reflexionar a fondo sobre la consistencia del material probatorio contra Slobodan Milosevic por los crímenes de guerra cometidos en Bosnia y Croacia.

La acusación será formalizada en octubre y la fiscal declaró días atrás que evaluará la posible incriminación al ex mandatario yugoslavo también por genocidio. Sobre un total de 67 individuos enviados a juicio del TPI, 12 están acusados con ese cargo, pero todavía ninguno fue condenado. Entre ellos figuran también los dos más buscados, el ex líder político Radovan Karadzic y el militar serbio en Bosnia, Ratko Mladic.*

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