Israel se retira del Líbano

El Gabinete israelí aprobó ayer el plan del primer ministro, Ehud Barak, para una retirada de las tropas de Israel del sur del Líbano, de ahora a julio próximo, aún sin llegar a un acuerdo con Damasco y Beirut.

Interrogado horas después sobre la decisión del Consejo de Ministros, Barak advirtió a los combatientes antiisraelíes contra cualquier ataque a territorio israelí después de su retirada del sur del Líbano.

«No le aconsejo a nadie que pruebe nuestra reacción cuando estemos desplegados a lo largo de la frontera internacional y defendamos desde allí nuestras localidades», dijo Barak al canal 2 de televisión israelí.

El ministro a la presidencia del Consejo, Haim Ramon, declaró que «si el Líbano o Siria permiten que se nos perjudique, reaccionaremos con fuerza».

Después de cinco horas y media de debates, el gobierno aprobó el plan de Barak, que se había comprometido a retirar al ejército justo antes de las elecciones que llevaron a su coalición, dominada por los laboristas, al poder en julio pasado.

«El gobierno decidió por unanimidad que el ejército se despliegue a lo largo de la frontera internacional de ahora a julio del 2000, desde donde garantizará la seguridad de las localidades del norte de Israel», indicó a la prensa el secretario del Consejo de ministros, Yitzhak Herzog.

El gobierno «obrará para que ese redespliegue se efectúe en el marco de un acuerdo», declaró Herzog, que leía un comunicado.

La decisión fue anunciada al término de una segunda sesión de consultas de los miembros del gobierno sobre el procedimiento a seguir para aplicar el retiro de la zona de 850 km2 ocupada por el Estado hebreo en el sur del Líbano.

Reaccionado a esta decisión, el primer ministro libanés, Salim Hoss, subrayó que su país era absolutamente favorable a una retirada israelí, pero que prefería que ello ocurriera en el marco de un acuerdo.

«Que la decisión del Consejo de ministros israelí sea una maniobra o no, nuestra posición siempre fue favorable a un retiro israelí en aplicación de la resolución 425 del Consejo de Seguridad de la ONU, que pide un retiro incondicional», declaró a la prensa.

«Sin embargo, preferimos que esa retirada se haga en el marco de un acuerdo, ya que nosotros desconfiamos de las intenciones israelíes», agregó.

El gobierno de Israel se comprometió a garantizar «la seguridad y el bienestar» de sus aliados del Ejército del Líbano Sur (ALS, milicia que colabora con Israel) y la de todos los habitantes de esa región.

Barak esperaba arreglar el problema de la presencia israelí en el sur del Líbano por medio de un acuerdo con Siria, que ejerce una gran influencia en el Líbano, donde tiene estacionados unos 35.000 soldados.

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