Violentos disturbios en la capital chilena
La policía militarizada de Carabineros utilizó chorros de agua para disolver la manifestación en las puertas de la sede de Gobierno, donde resultó herido en la frente un periodista del diario estatal La Nación.
La violencia estalló después que grupos de jóvenes izaron a media asta las banderas chilenas que ondean en los mástiles de la plaza e izaron un emblema del izquierdista Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).
El incidente, que dejó un número indeterminado de detenidos, fue la culminación de una marcha de miles de manifestantes que, por segundo día consecutivo, exigieron que el ex dictador Augusto Pinochet sea enjuiciado en Chile, tras su regreso de Londres, donde fue liberado por «razones humanitarias» al cabo de 503 días de detención. Más de 3.000 manifestantes se congregaron en el centro de la capital chilena, según distintos observadores, para repudiar el retorno de Pinochet, cuya liberación autorizó el Gobierno británico debido al agravamiento de su salud.
«Esta es la presión del pueblo, que exige justicia», dijo a la AFP, en medio de la manifestación, la diputada Isabel Allende, hija del presidente socialista Salvador Allende, derrocado durante el cruento golpe militar que instaló a Pinochet en el poder por 17 años.
«Â¡Justicia a los culpables!», gritaron los manifestantes al desplazarse desde la céntrica Alameda hasta el Paseo Ahumada y la Plaza de la Constitución, frente al palacio presidencial de La Moneda, donde Allende se suicidó después del bombardeo aéreo que marcó la culminación de ese golpe, el 11 de setiembre de 1973.
Pinochet, de 84 años, regresó a Chile el viernes y en el aeropuerto fue saludado por los máximos jefes de las Fuerzas Armadas, en una recepción que causó malestar en el Gobierno del presidente Eduardo Frei, cuyo mandato de seis años concluye el próximo sábado. Frei entregará ese día el Gobierno al presidente electo Ricardo Lagos, segundo líder socialista que asumirá la conducción del país 27 años después de la caída de Allende.
La marcha de este sábado, que encabezó la Asamblea Nacional por los Derechos Humanos, congregó a miembros del Partido Socialista, el Partido Comunista, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y otras organizaciones que impulsan las 61 demandas criminales acumuladas en Chile contra Pinochet mientras permaneció detenido en Londres.
La última de esas demandas fue presentada este sábado por la desaparición de dos estudiantes auniversitarios en 1974. Las denuncias contra Pinochet se hallan en manos del juez Juan Guzmán Tapia, que el viernes ordenó un examen siquiátrico al ex dictador, para determinar si sus condiciones mentales le permiten enfrentar el juicio.
Compartí tu opinión con toda la comunidad