Dramáticas negociaciones por Aerolíneas Argentinas

Argentina puede quedar aislada por los conflictos

Por Isidoro Gilbert – Corresponsal en Argentina

 

De hecho el gobierno ibérico busca forzar un arreglo que permita el despido de unos 1.400 trabajadores de poco más de 7.000 mil para comprometerse a pagar salarios caídos e inyectar algunos fondos para mantener la compañía en pie. El gobierno argentino ratificó que no puede hacerse cargo de la compañía aérea. Las noticias provenientes de Madrid fueron ayer desalentadoras porque España no aceptó negociar sino sobre la base de su propuesta racionalizadora. La quiebra de la empresa parece inevitable

Aerolíneas Argentinas (AA) fue comprada por Iberia a principios de los 90 y más tarde pasó por otras empresas para recalar nuevamente en España pero a manos del organismo estatal de empresas públicas que se quiere sacar el fardo de encima. Iberia literalmente desguasó a la otrora orgullosa línea de bandera de los argentinos, vendida por Carlos Menem para aligerar el peso de la deuda externa que desde entonces, Domingo Cavallo mediante, no ha dejado de engordar. Otrora superavitaria y con una flota propia de aviones, es hoy deficitaria y sin aparatos propios, los que fueron vendidos por Iberia. Atención: el caso ha generado cierto tufillo antiespañol.

Acompañado las negociaciones de Madrid, no las de Bullrich sino las de los sindicalistas, los trabajadores incrementaron sus movilizaciones. Hay carpas instaladas en el Aeroparque porteño y en un sector de las instalaciones del aeropuerto de Ezeiza donde descansan las guardias de los huelguistas. Las oficinas locales de la empresa estuvieron ocupadas simbólicamente por los trabajadores hasta que llegó una orden judicial de desalojo. Los manifestantes a cuyo paso por las calles generan, de hecho, un lío inconmensurable del tránsito, han prometido aumentar la presión.

No es improbable que el personal de AA vuelva a bloquear la salida de aviones de Iberia y de otras líneas de capital español. No está descartado que los próximos días impidan u obliguen a postergar la salida de todos los vuelos internacionales que salgan desde Ezeiza.

De este modo el país quedaría aislado del mundo, salvo de los países limítrofes.

 

Industriales alarmados

Preocupados por los escasos éxitos para salir de la crisis, la Unión Industrial Argentina (UIA) propuso a los principales líderes políticos y sectoriales de un pacto de gobernabilidad con medidas urgentes contra la miseria generalizada. Quieren acordar un paquete de medidas para «poner fin al hambre» en la Argentina, a través de medidas sociales inmediatas y un plan para reanimar pronto la actividad productiva.

Un documento que lleva el nombre de «Bases para refundar la Nación» fue entregado ayer por el titular de la UIA, Ignacio De Mendeguren al presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Estanislao Karlic, de buena recepción. Allí los industriales proponen acordar decisiones que permitan la «reconciliación entre la eficiencia social y la eficiencia administrativa». Y sostienen que para atacar el problema del hambre en la Argentina es necesario un «inmediato consenso nacional».

El trabajo de la UIA también tiene una extensa propuesta para descomprimir la grave situación social que atraviesa el país y que la UIA califica como los inadmisibles «problemas de hambre que tiene la Argentina». La UIA pretende convocar a un pacto político de gobernabilidad y en esa dirección mantuvo reuniones secretas con los máximos dirigentes políticos, entre ellos Raúl Alfonsín, Carlos Chacho Alvarez y Eduardo Duhalde.

La propuesta de los industriales incluye cuatro puntos básicos: 1) Un acuerdo para combatir el hambre en la Argentina. Los industriales proponen la necesidad de tomar medidas directas, para garantizar una asistencia mínima de carenciados. 2) Replantear el funcionamiento del Poder Judicial. La intención de la UIA es eliminar la incredulidad pública que hoy quebranta la confianza sobre el funcionamiento de los jueces. 3) Avanzar en una reducción drástica de los costos económicos del ejercicio de la política. 4) aprovechar la próxima elección de renovación del Senado para «colocar» a los mejores y más calificados dirigentes, con la intención de reconstruir un Parlamento más creíble.

Ayer se cumplió un nuevo aniversario del «cordobazo», acaso el mayor levantamiento obrero popular que quebró la dictadura del general Juan Carlos Onganía y abrió un período de radicalización sin precedentes en la historia argentina. Miles de obreros recordaron en Córdoba aquel acontecimiento del 29 de mayo de 1969.

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