Brasileños contra "ministerio de los apagones"

San Pablo, ANSA

 

El gobierno reaccionó ayer con cautela frente a un ataque anunciado por los fiscales o «promotores de justicia» en contra del «ministerio de los apagones», porque según fuentes oficiales el mandatario Fernando Henrique Cardoso ya no quiere seguir perdiendo apoyo popular.

Es que el 75,1 de la población cree que el jefe de Estado y su gobierno son los responsables de la crisis energética que soporta Brasil, afectado por el estiaje y los bajos caudales que alimentan las centrales hidroeléctricas.

Lo que este fin de semana pareció una lluvia de esperanza, ayer se convirtió en una desilusión porque el efecto sobre las represas fue «prácticamente nulo», informó el Instituto de Meteorología.

La creación del denominado ministerio de los apagones –cuya primera acción fue un «tarifazo» que determinó cobro de sobretasas de consumo y cortes de energía en las residencias– fue respondido con acciones legales.

Para evitar la avalancha de demandas el gobierno derogó una ley de defensa del consumidor, que luego el presidente ofreció modificar «ante el temor de perder apoyo en la población», según informes periodísticos de Brasilia.

El área jurídica del gobierno comenzó a trabajar ayer frente a la respuesta de los «promotores de justicia», una especie de fiscales que dependen exclusivamente de la función judicial.

La población apoya los racionamientos, pero no quieren que se les quite los derechos que tienen como consumidores.

Están dispuestos en un 93,7 por ciento a colaborar en el uso racionalizado de energía, pero no están dispuestos a que les corten la luz si es que no pueden cumplir las metas de ahorro de un 20 por ciento de consumo.

El gobierno se enfrenta también a la posibilidad de que las empresas eléctricas decidan no aplicar la medida de cortar el fluido eléctrico, ya que los fiscales advirtieron que se trata de una acción ilegal.

Las concesionarias de energía temen asimismo demandas de los usuarios, en caso que los cortes de luz causen deterioro de aparatos electrodomésticos.

Además de los problemas de orden legal, los racionamientos de energía provocarán una significativa desaceleración de la economía, principalmente en el sector industrial.

En vez de 4,5 por ciento previsto por el gobierno este año para el producto interno bruto (PIB), los analistas creen que va a disminuir a entre 2 y 3,5 por ciento, dijo ayer la Agencia Estado.

Una reducción del 10 por ciento en el consumo de energía para la industria significa una caída de 7,7 por ciento en el sector, sostuvo ayer el ejecutivo banquero Octavio de Barros.

Una de las actividades que se siente más perjudicada es la de Internet, que debe bajar el consumo en un 15 por ciento, de acuerdo al «tarifazo».

Como el cálculo de reducción es comparado con igual período de mayo junio y julio del año pasado, los proveedores podrían ser fuertemente sancionados porque su crecimiento desde entonces registra un 100 por ciento.

El presidente de los proveedores de acceso a Internet, Roque Abdo, reclamó: «No podemos ser comparados a segmentos tradicionales porque nuestro crecimiento fue muy superior a cualquier otro sector».

En la actualidad existen 1.200 proveedores de Internet en Brasil que emplean a más de 50.000 personas.

Si todas las empresas en ese país se preocupan por ahorrar, las Fuerzas Armadas son las que más energía gastan, de acuerdo a un informe de la Agencia Estado.

La Marina, el Ejército y la Aviación consumieron el año pasado el equivalente de 12,5 millones de dólares, o sea el 25 por ciento de lo que gasta todo el estado brasileño, con una cuenta de 54,1 millones de dólares.

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