Llega ayuda para el devastado Mozambique
«Se requieren más barcos urgentemente», insta una nota actualizada del gobierno mozambiqueño transmitida a las organizaciones humanitarias y a los equipos de rescate en Maputo.
«Necesitamos con urgencia más tiendas, instrumentos de cocina, toldos de plástico y mantas», según otro aviso gubernamental.
Al disponer de pocos aviones y helicópteros, las misiones de socorro por helicóptero se destinaron mayoritariamente al salvamento de miles de personas refugiadas en lo alto de árboles infestados de serpientes, techos y nuevas islas que surgen en los enormes lagos creados por las inundaciones.
Los servicios meteorológicos mozambiqueños han apaciguado el miedo a un nuevo ciclón, el Gloria, que ya no amenaza a Mozambique.
Según los servicios meteorológicos de Francia, el «ex ciclón» Gloria se encuentra en el tercio norte de Madagascar y «se desplaza muy lentamente hacia el sur aunque ya no está activo». Esta situación genera lluvias importantes, aunque no se prevé que Gloria «vuelva al mar y se reactive».
La comunidad internacional se ha movilizado fuertemente. Ofertas de ayuda llegan desde Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU, Gran Bretaña, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Portugal, España y Suiza.
En Africa, los gobiernos también se organizan: Mozambique, Sudáfrica, Zimbabue y Botswana anunciaron este viernes, durante una reunión de crisis en Pretoria, la creación en 24 horas de un gabinete de coordinación de la ayuda a las zonas inundadas y siniestradas.
Es imposible cifrar el número de personas que han perecido en las inundaciones, las peores que Mozambique recuerda. Si el balance provisional proporcionado por las autoridades ha sido hasta el presente de 200 muertos, la cifra final será con toda probabilidad mucho más elevada. Funcionarios mozambiqueños informaron este viernes de un encargo de la Marina solicitando 700 bolsas para cadáveres que se han avistado flotando.
Los equipos de rescate han salvado la vida de unas 12.000 personas, entre ellas a una mujer que dio a luz a una niña en la copa de un árbol donde se hallaba desde hacía varios días.
«Todavía hay gente atrapada en las islas. Al mismo tiempo que llevamos a cabo las operaciones de socorro, debemos proporcionar alimentos a estas personas», explicó Joao Zamissa, especialista de la planificación, durante una reunión de humanitarios y organizaciones internacionales abierta a la prensa.
Se ignora todavía cuántas personas están aisladas por las aguas en el sur y el centro del país, las regiones más dañadas. Según las autoridades, «todavía hay entre 12 y 15.000 personas que necesitan ser salvadas y evacuadas», en la cuenca del Save.
Pero dos otras cuencas, las del Buzi y el Limpopo, donde viven más de un millón de personas, han sido también afectadas por las inundaciones. Y suman tres veces más habitantes que la cuenca del Save.
Más de 700.000 personas en estas tres cuencas han sido calificadas de «vulnerables» o «necesitadas de asistencia médica o de otro tipo». Cerca de medio millón de personas deberían recibir alimentos, según los especialistas.
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