Niños esclavos y niños soldados en el programa de un foro Unicef-OUA
Niños soldados, niños esclavos, subalimentados, alcanzados de pleno por las epidemias o privados de educación serán el eje del programa organizado por la Unicef y la OUA, dedicado al futuro del niño en Africa, que comenzará este lunes en El Cairo.
«La celebración de este foro da cuenta del compromiso de la Organización de la Unidad Africana (OUA) a favor de la mejora de las condiciones de vida de los niños», declaró la semana pasada la directora del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Carol Bellamy, en la presentación del foro de El Cairo. Bellamy, al igual que el secretario general de la OUA, Salim Ahmed Salim, participará en los cuatro días de trabajos, bajo los auspicios de la esposa del presidente egipcio, Suzanne Mubarak.
El foro tiene por objetivo adoptar una «posición africana común sobre las necesidades de los niños» antes de la sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre la infancia, que se celebrará en Nueva York los días 19 al 21 del próximo mes de setiembre, precisó Bellamy en un comunicado.
Los delegados de numerosos países africanos propondrán sus soluciones a las heridas de un continente que no protege jamás a los niños: guerras civiles y regionales, pobreza, hambre, falta de educación, sida, esclavitud…
Las imágenes televisadas de cerca de 2.500 niños soldado sudaneses que cambiaron el Kalachnikov por el bolígrafo a finales del pasado mes de febrero bajo los auspicios de la Unicef no debe crear falsas esperanzas.
Según la misma organización, más de 300.000 niños se encuentran todavía comprometidos en conflictos en el mundo, de los que la mitad están en Africa, especialmente en la República del Congo, Uganda y Sudán.
En Uganda, los chicos son enrolados por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA), una guerrilla cristiana integrista que intenta desde 1988 derrocar el régimen del presidente Yoweri Museveni.
En Sudán, el país más grande de Africa, la guerra civil que enfrenta desde 1983 a la rebelión del sur mayoritariamente cristiana y animista contra los gobiernos sucesivos del norte árabe-musulmán engendra tráficos complejos.
La Unicef estima en al menos 200.000 niños por año del oeste y del centro del continente que son víctimas de trabajos forzados, sobre todo para labores temporales en las plantaciones de cacao.
Compartí tu opinión con toda la comunidad