Nuestro corresponsal estaba

En Buenos Aires, cuando se produjeron saqueos a raíz de la crisis

19 de mayo de 1989

 

Empiezan a emerger las consecuencias sociales de la crisis económico-financiera que padece este país. Con una inflación galopante e incontrolable unida a la estrepitosa caída del austral –actualmente un dólar vale alrededor de 200 australes– el gobierno del radical Raúl Alfonsín agoniza a pesar de la decisión de éste de no adelantar la entrega del mando al presidente electo Carlos Menem.

La inusual afluencia de turistas de la región (sobre todo uruguayos y chilenos) en Buenos Aires sin duda hay que atribuirla a la peculiar coyuntura que permite alojarse, comer, desplazarse y asistir a espectáculos por apenas unos centavos.

Mientras los turistas, eufóricos, se dedican a consumir y a comprar lo que en sus países les está vedado, los asalariados argentinos y las clases bajas en general padecen una situación de hambruna insostenible. En un barrio humilde de la periferia de Córdoba, a 750 kilómetros de la capital, algunas decenas de personas irrumpieron en un supermercado de la cadena Supercoop, de donde se llevaron todos los comestibles que pudieron. Fue el único botín del asalto pues ni el dinero de las cajas ni otros objetos de valor fueron sustraídos.

En Buenos Aires, en tanto, las tiendas de comestibles reforzaron sus dispositivos de seguridad en previsión de saqueos como los que ya se han cometido en localidades de la provincia. Avellaneda, La Plata, Santos Lugares y otras poblaciones ya padecieron asaltos de pobladores hambrientos.

¿Podrá sostenerse Alfonsín con su ‘economía de guerra’ hasta el 10 de dicembre?

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje