Las mujeres son las grandes derrotadas
Roma, ANSA
El gabinete que prepara el líder de la Casa de las Libertades, gran triunfador de las elecciones del domingo pasado, no parece en efecto destacarse por una vasta presencia femenina, como ya ocurrió en 1994 en su anterior y breve gestión cuando sólo Adriana Poli Bortone logró alzarse con el Ministerio de Agricultura.
Hasta hoy, de los varios nombres que circulan con más o menos insistencia para ocupar distintas carteras, la única exponente femenina es Letizia Moratti, ex presidenta de la RAI, quien igualmente no es seguro que acepte el desafío.
De confirmarse la tendencia –contraria a lo que sucede en casi toda Europa–, el Ejecutivo de Berlusconi será el más «masculino» de los últimos años ya que los últimos jefes de gobierno italianos (Giuliano Amato, Massimo D’Alema y Romano Prodi) pusieron respectivamente a tres, seis y cuatro mujeres al frente de ministerios.
Además del primer gobierno de Berlusconi, la presencia «solitaria» de una única ministra también se registró en el sexto gabinete del veterano Giulio Andreotti.
También será muy débil la presencia femenina en las nuevas cámaras del Parlamento, que se reunirá por primera vez el 30 de mayo: en 1994 las mujeres representaban el 16 por ciento y ahora sólo alcanzarán el 9,2 por ciento.
Las italianas –poco presentes en el Parlamento saliente– lo estarán aún menos en el próximo, que contará con 85 mujeres de un total de 945 parlamentarios (630 diputados y 315 senadores).
Respecto de la anterior legislatura, las mujeres menguaron de 95 a 85 (60 en la Cámara y 25 al Senado). En concreto, 36 diputadas son del Olivo (centro-izquierda), 22 de la Casa de las Libertades (de Berulsconi, centro-derecha), y dos de Refundación Comunista.
En el Senado, 16 son de centro-izquierda, ocho de centro-derecha y una de SVP (Suedtirol Volkspartel). Entre los nombres más conocidos figuran los de ministros y ex ministros de recientes Ejecutivos de centro-izquierda como Livia Turco, Giovanni Melandri, Katia Belillo y Rosi Bindi, y también el de algunas que harán su primer mandato como Olga D’Antona, viuda del asesor del Ministerio de Trabajo asesinado hace dos años por las Brigadas Rojas. Esta escasa representación en la Asamblea se preanunciaba con las pocas candidaturas femeninas presentadas.
A su vez las candidaturas «las hacen las cúpulas de los partidos, y las mujeres no suelen hacer gran presión», opinó Marina Piazza, vocera de la Comisión nacional de Igualdad de Oportunidades.
Sólo un partido –de entre el amplio abanico de formaciones políticas italianas– está liderado por una mujer: se trata de Grazia Francescato, líder de los Verdes, una formación que sufrió un serio descalabro en los comicios del domingo. Pero la formación política en la que las mujeres están mejor representadas es Refundación Comunista, de 11 parlamentarios obtenidos, dos son del llamado «sexo débil».
Entre ellas se destaca la líder de las lesbianas italianas, Titti De Simone, 31 años, quien ocupará su banca junto a Franco Grillini, líder del Arcigay (movimientos de gays y lesbianas), elegido por los Demócratas de Izquierda.
A diferencia de lo que ocurre en el resto de Europa, donde el número de mujeres va en aumento tanto en el Parlamento como en el gobierno, en Italia se confirma una tendencia a la baja.
Katia Belillo, ministra saliente de Igualdad de Oportunidades que hace unos meses protagonizó un escándalo cuando se peleó en directo por TV con Alessandra Mussolini, la nieta del «Duce», explicó que la derecha no está de parte de las mujeres porque no garantiza las auténticas libertades.
«Â¡Es una locura!», replicó la nieta del dictador, según la cual lo que Belillo afirmó «se comenta por sí mismo».
Compartí tu opinión con toda la comunidad