El Frepaso busca superar su crisis
Isidoro Gilbert – Argentina
La crisis envuelve también el bloque parlamentario del Frepaso. A una escisión encabezada por la diputada Alicia Castro junto a otros cuatro legisladores se sumó ayer la salida del diputado del socialismo popular Gustavo Carlos Galland, en confrontación con la dirección de su partido, aliado al Frente Grande. Un grupo de no menos seis legisladores discute la conveniencia o no de mantener al Frepaso dentro de la Alianza. Hay voces que reclaman la formación de un bloque diferenciado de los diputados de la Unión Cívica Radical, y que el titular de la coalición en la Cámara baja, Darío Alessandro, debería resignar el cargo.
Aunque estas posturas no han decantado aún, marcan el escenario crítico en que se debate el Frente Grande. La conducción unipersonal que Chacho le imprimía al partido, la ausencia de congresos (el último se realizó hace más de dos años), obligara a los principales dirigentes a ir creando las condiciones para abrir un debate interno y darse una conducción provisional hasta que puedan definirse la línea política y las autoridades definitivas.
El ingreso de Domingo Cavallo como ministro de Economía en el gobierno de la Alianza puso a toda ésta en un estado de alerta. Es decir también a la Unión Cívica Radical, que ha logrado contener a casi todos sus diputados nacionales, excepto dos, entre ellos, la combativa y muy popular Elisa Carrió.
En la bancada peronista en diputados, las diferencias internas ente menemistas y antimenemistas también generan divisiones orgánicas.
Posiciones encontradas
Si bien esa incorporación de Cavallo es aceptada por la mayoría del liderazgo del Frente Grande, es rechazada por el Socialismo Popular, que el martes ratificó que con Acción por la República, el partido del padre de la convertibilidad, no es posible hacer combinaciones electorales. Ya antes el PSP retiró a su único integrante dentro del gobierno, un subsecretario en la cartera de trabajo, como protesta al ingreso de Cavallo.
Como se ve, el panorama no puede ser más confuso, dado que hay coincidencia y divergencias entre los dos partidos y dentro de éstos. La mayoría de los legisladores, según puso establecer LA REPUBLICA, sostiene que debe «salvarse al Frepaso» y consensuar su accionar dentro de esa premisa, incluso formando un bloque diferenciado del radicalismo, sin abandonar la Alianza como «instrumento de cambio», según aprecia una fuente.
Mientras el debate seguía anoche entre los diputados nacionales, se espera que hoy la Mesa Directiva del Frente Grande, ya sin Chacho, quede reestructurada para contener a sus diferentes afluentes, ahora muy numerosos.
Surge como el dirigente de más peso el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra. Este ha hecho dos cosas en las últimas horas: primero, reorganizó a su gabinete, ampliando coincidencias con hombres de Raúl Alfonsín, en detrimento de los fieles de De la Rúa, y segundo, indicó a los suyos que «la realidad se transforma desde posiciones de gobierno».
Esta es la visión que parece que prevalecerá, lo que indicaría que los altos funcionarios del Frente Grande que participan del gobierno nacional continuarán en sus puestos.
El Frepaso tiene en sus manos el control de comunas muy populosas como la Capital Federal, Rosario, Avellaneda, Morón, Lomas de Zamora, La Banda, Cipoletti y otras menores, lo que lo obliga a mantenerse dentro de la Alianza.
La cuestión es como, en el marco de una grave crisis económica que a Cavallo le cuesta remontar y pule algo su prestigio de arreglador de emergencias. Muy complicado.
Compartí tu opinión con toda la comunidad