Un millón de desplazados
Chissano habló a la prensa luego de que un gigante avión C-17 estadounidense aterrizara con ayuda para uno de los países más pobres del mundo, devastado luego de tres semanas de lluvias, inundaciones y un ciclón.
«La cantidad es difícil de precisar pero en este momento estamos hablando de un millón de personas», declaró el presidente al estimar la cifra de afectados antes de sobrevolar las zonas afectadas.
El mandatario dijo que la apertura de las compuertas de la represa de Kariba, en Zambia y Zimbabwe, traerá más inundaciones a Mozambique en los próximos días, alcanzando áreas hasta ahora sin afectar por las aguas desbordadas y el ciclón Eline.
Tres semanas después del peor desastre natural en medio siglo, que empujó a decenas de miles de mozambiqueños a las copas de árboles y techos de viviendas, se esperan nuevas inundaciones mientras la ayuda recién comienza a llegar.
«Hemos recibido varias informaciones de que entre mañana (jueves) y el domingo vendrá una nueva ola de agua desde Botswana, Sudáfrica y Zimbabwe», dijo a Reuters, Brenda Barton, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Mientras tanto, Estados Unidos y Gran Bretaña dijeron que están acelerando el envío de su ayuda a Mozambique, donde los grupos de socorro advierten que decenas de miles de personas pueden estar muriendo cada día al no ser rescatadas a tiempo.
Además de la ayuda que llegó el miércoles, Estados Unidos informó que está enviando dos helicópteros y cuatro botes inflables con una tripulación de 13 expertos para búsqueda y rescate.
«No estamos acá para dar instrucciones, vinimos para ayudar. Estamos trabajando para traer más helicópteros. Es mucho lo que está viniendo y esta ayuda asciende a decenas de millones de dólares», afirmó en el aeropuerto de Maputo el jefe de la misión estadounidense, Robert Loftis.
Barton añadió que Gran Bretaña enviará vuelos diarios de ayuda a Mozambique desde este miércoles hasta el 6 de marzo, con alimentos, medicina, equipos varios, 77 botes inflables y tres helicópteros Puma.
Estas unidades se agregan a los únicos siete helicópteros de Sudáfrica y cinco avionetas que han estado asistiendo a miles de víctimas en las últimas tres semanas.
Al amanecer del miércoles, los agotados tripulantes sudafricanos partieron nuevamente a salvar a algunos de los miles de mozambiqueños que pasaron otra noche entre los árboles.
Los grupos de socorro dijeron que una mujer rescatada había dado a luz mientras se encontraba en las ramas de un árbol.
Desde que el domingo se produjo una nueva oleada de inundaciones, las aeronaves sudafricanas han salvado a unas 8.000 personas, pero los socorristas estiman que cerca de 100.000 aún esperan ser rescatadas.
Las cifras oficiales dan cuenta de al menos 350 muertes pero varias entidades que están ayudando creen que la cifra ya es mucho mayor. Y temen que la situación se agrave en los próximos días, debido también a la propagación de epidemias.
Compartí tu opinión con toda la comunidad