32 mil vascos están radicados en 119 países de varios continentes
Más de 32.000 españoles de origen vasco con derecho a voto radicados en 119 países de América Latina y de otras regiones del mundo, han quedado marginados del interés de los candidatos a las elecciones autonómicas vascas del próximo 13 de mayo.
En la campaña electoral ningún candidato se ha preocupado públicamente hasta ahora por conquistar el voto venido del extranjero, ignorándose cuántos de estos votantes ejercerán realmente su derecho al sufragio.
La Oficina del Censo Electoral envió la debida documentación para votar a un total de 32.795 electores vascos radicados en el extranjero, un 24,2% más que la documentación remitida hace tres años con ocasión de los comicios autonómicos de 1998.
Pero, desde ya se estima en medios vascos que la participación desde el extranjero no será muy elevada, habiendo ejercido hasta ahora su derecho al voto sólo 1.432 electores, un 7% menos que en el 98.
El plazo para la votación por correo terminará el 10 de mayo.
A nivel interno, la oficina central de Correos del País Vasco informó el viernes que 71.466 vascos vascos solicitaron votar por correo, cifra que representa más del doble de los vascos que presentaron tales solicitudes con ocasión de las anteriores elecciones (29.894).
Del pequeño porcentaje de la población global vasca (2.104.804 personas) radicada en el extranjero, la mayoría reside en Francia, Argentina y en otros países latinoamericanos, donde habitan –según fuentes gubernamentales– varios presuntos miembros de la organización armada vasca ETA, buscados por la justicia española por responsabilidades en diversos delitos cometidos en España.
Pero, también … un vasco vive actualmente en las Islas Seychelles y otro en Papúa Nueva Guinea.
Nadie ha tratado de conquistar sus votos. El «tema etarra» es el más presente en la campaña electoral.
Aparte de la insistencia de los principales candidatos a la presidencia regional en poner «fin al terrorismo de ETA», el propio gobierno central del centro-derechista Partido Popular (PP) ha incrementado paralelamente su «campaña» contra ETA, subrayada por el propio presidente José María Aznar.
Al destacar la «excelente» cooperación antiterrorista de México con España, Aznar aplaudió el jueves pasado la expulsión desde México, el 27 de abril, del presunto etarra Yagoba Codo Callejo, encarcelado ahora en Madrid por presuntos delitos de «pertenencia a banda armada, terrorismo, estragos, almacenamiento de explosivos y recopilacion de información».
Desde 1995 hasta abril pasado, México ha expulsado hacia España a 23 presuntos etarras que tras su regreso han sido encarcelados y procesados por la justicia española.
Según informes policiales, unas 100 personas relacionadas con ETA residían el año pasado en México, aunque no todos con cuentas pendientes con la justicia española.
Pero, según la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), más de 300 presuntos etarras han elegido América Latina para refugiarse, esencialmente en Cuba, México, Panamá, Venezuela, Uruguay y República Dominicana, que hace dos años expulsó hacia España a tres de ellos, entre los que figuraba el ex número dos de ETA, Eugenio Echeveste «Antxon».
Tras iniciar Aznar su primer mandato como presidente del gobierno español, en mayo de 1996, fue Uruguay el primer país sudamericano en entregar a tres presuntos etarras a la justicia española.
Para el candidato del PP a la presidencia vasca, el ex ministro español de Interior Jaime Mayor Oreja –que tuvo a su cargo durante cuatro años la lucha gubernamental contra el terrorismo– las expulsiones de presuntos etarras desde América Latina, Francia o de cualquier otro país «confirman que no hay lugares de refugio para quienes pertenecen a una organización terrorista que es un peligro para todos los españoles».
Compartí tu opinión con toda la comunidad