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En New York, cuando se incendió el zeppelin Hindenburg

6 de mayo de 1937

 

Por causas aún no establecidas, la nave aerostática conocida como zeppelin ‘Hindenburg’ tomó fuego en el aeropuerto neoyorquino, sobre las 8 pm.

El dirigible, orgullo de la ciencia y la tecnología alemanas, se vio súbitamente envuelto en llamas, y todos los esfuerzos fueron vanos para rescatar con vida a sus pasajeros y tripulantes.

La aeronave funciona con el mismo principio de los globos aerostáticos inflados con hidrógeno o con gas helio, y está provista de motores de propulsión que funcionan con un combustible similar al etileno. El ‘Hindenburg’ siniestrado hoy remplazó hace unos años al ‘Graf Zeppelin’, primera nave de estas características que atravesó el océano Atlántico y que comenzó los viajes hasta Sudamérica.

El de hoy era uno de sus viajes regulares entre Europa y América. Al atardecer, las condiciones meteorológicas (tormentas y fuertes vientos) crearon dificultades al capitán del aeróstato, Max Pruss, quien debió realizar denodados esfuerzos para lograr amarrar la nave. Mientras los pasajeros –ajenos al peligro– bebían y conversaban animadamente en los lujosos salones, probablemente un escape de gas originó una viva llamarada a popa, como lanzada por un soplete.

El destacamento de bomberos acudió con la urgencia del caso pero todos sus intentos de sofocar el fuego fueron en vano. El zeppelin quedó reducido a un montón humeante de metales retorcidos.

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