Sponsors espaciales
Los protagonistas de la conquista del espacio, con la empresa aeroespacial Boeing al frente, están tecnológicamente dispuestos a realizar vehículos lunares y colonizar el satélite de la Tierra.
Sin embargo, carecen de capitales frescos después que el «boom» de la nueva economía generó algunas dilaciones en el bienio 1999-2000.
Las sociedades «punto-com», necesitadas de nuevos medios publicitarios, se declararon dispuestas a poner a su disposición su enorme liquidez, de modo de ver aparecer el propio nombre en los vehículos lunares del futuro.
Para atraer a la «Web company» estaba el recuerdo del éxito del aterrizaje de una sonda sobre Marte en 1997, que permitió registrar millones de contactos en Internet para seguir a las empresas de «Pathfinder».
La llegada de la crisis y el descenso de los títulos en el Nasdaq secó este posible canal de financiamiento para las misiones espaciales.
«Un año y medio atrás habíamos iniciado las conversaciones con muchas sociedades punto-com interesadas en promociones, pero ahora gran parte de esas sociedades no existe más», dijo Jayne Schnaars, que en la Boeing ocupa un lugar destacado entre los ejecutivos del área Human space flight and exploration.
En el centro de investigaciones de Seal Beach, en Los Angeles, de la más grande empresa aeroespacial del mundo, gráficos y dibujos remiten a los proyectos para el futuro de la conquista del espacio. Hay exploraciones lunares, misiones marcianas, nuevos vehículos re-utilizables y una entera gama de satélites. Estas son las fronteras que esperan a la industria aeroespacial ahora que la Estación espacial Internacional es una realidad consolidada. Sin embargo, muchos proyectos permanecerán en el papel y no tendrán quién los promocione.
«Yahoo en 2000 había destinado 1.000 millones de dólares para la publicidad vinculada al espacio –explicó Jayne Schnaars–, pero desafortunadamente muchos otros punto-com fracasaron. Están los que no vacilaron en afirmar que si Dios hubiese imaginado al hombre como un ‘turista espacial’ lo habría creado con mucho más dinero».
Los proyectos espaciales de la Boeing en el sector espacial, dejando de lado la colonización de la luna, están en crecimiento constante. Es además el principal proveedor de la Estación Espacial, mientras prosigue el desarrollo del shuttle, para el que la Boeing garantiza una flota eficiente hasta el 2030.
El perfeccionamiento del nuevo vector Delta IV viaja a ritmos sostenidos: el primer cohete de la nueva generación será lanzado en marzo de 2002. «Estamos más adelantados que nuestros competidores Arianne y Lockheed Martin, tenemos más pedidos y somos optimistas sobre nuestra posición en el mercado», afirmó Bob Dean, vicepresidente de la Boeing Space and Communications, un grupo que maneja 10.000 millones de dólares y que tiene 45.000 empleados.
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