Vargas Llosa discrepó con su hijo por "chismes e intrigas"
El consagrado escritor Mario Vargas Llosa discrepó abiertamente ayer martes con su hijo Alvaro, por su ruptura con el candidato presidencial peruano Alejandro Toledo y lo acusó de haber actuado «de una manera precipitada» en base a «chismes e intrigas».
«Por primera vez yo no puedo apoyar una actitud política de Alvaro, no me puedo identificar con lo que ha hecho, ha actuado de una manera precipitada», afirmó Vargas Llosa desde Madrid a la emisora Radioprogramas del Perú tras declararse «perplejo y apenado» por la actitud de su hijo, también escritor y periodista.
El novelista sostuvo que la reacción de su hijo «nace sobre todo de unos chismes y de unas intrigas» montadas aparentemente –agregó– por el escritor peruano Jaime Bayly, quien conduce un programa político en un canal de televisión de Lima.
Alvaro, hijo mayor del autor de ‘La Fiesta del Chivo’ y de ‘Conversación en la Catedral’, entre otras obras laureadas, protagonizó el último fin de semana una sonada ruptura, con ribetes de escándalo, con Toledo, tras haber sido figura clave del grupo de asesores del aspirante presidencial.
«Esto fundamentalmente nace de una chismografía», remarcó Vargas Llosa padre al subrayar que se habla de que habría una conspiración entre una televisora y los asesores de Toledo para «cortarle la cabeza» a Alvaro.
«Pero no veo un fondo de acusaciones sólidas, tengo la impresión de que hay una reacción airada, seguramente en gran parte dictada por la ofuscación», dijo el escritor desde la capital española.
Vargas Llosa dijo que nada de lo ocurrido lo va a llevar a revisar su apoyo al candidato Toledo, del centrista Perú Posible, de quien dijo «sigue siendo la mejor opción en la segunda vuelta de las elecciones peruanas».
Consideró como «lamentables» ciertas insinuaciones de su hijo contra Raúl Diez Canseco, candidato a la primera vicepresidencia con Toledo, acusado por Alvaro de haber pagado 10.000 dólares para que no se hagan públicos documentos sobre un supuesto uso de drogas por parte de Toledo.
El laureado escritor dijo que Diez Canseco es gran amigo de su familia y le pidió disculpas públicamente por lo declarado por su hijo.
Hizo notar además que Alvaro no le consultó sobre su proceder y que de haberlo hecho «hubiera tratado de disuadirlo».
Alvaro Vargas Llosa se alejó de Toledo señalando que se sentía «brutalmente decepcionado» porque éste, a su entender, mintió en algunos aspectos como el de la niña Zaraí, de trece años, de quien se asegura es hija de Toledo en una relación extramatrimonial.
Según Alvaro, Toledo es padre de la niña Zaraí debido a su cerrada negativa a realizarse una prueba de ADN, tal como lo solicitaban sus adversarios antes de la primera ronda electoral.
Dijo también que le preocupa que Toledo pueda convertirse «en otro Fujimori ya que, aparentemente, recurre a los mismos métodos que fueron utilizados» por el ex mandatario, en este caso sobre un supuesto intento de bloquear a una televisora donde trabaja Bayly.
En la noche del lunes, el ex asesor de Toledo se ratificó en sus declaraciones señalando que se apartó del candidato por «razones éticas».
En sus declaraciones desde Madrid, Mario Vargas Llosa responsabilizó de los «chismes e intrigas» al escritor Bayly. «El es el gran responsable de toda esta operación, por sus intrigas, no sé si dictada por mera frivolidad o porque quiere cargarse a Toledo como sea», comentó.
Bayly en su programa de televisión dio amplia difusión al caso de la presunta hija de Toledo, entrevistando a la propia niña y a su madre, Lucrecia Orozco, quien mantiene una demanda judicial contra el candidato de Perú Posible.
Compartí tu opinión con toda la comunidad