Tensión en relaciones obliga a Fox a posponer viaje a Cuba
El presidente mexicano Vicente Fox suspendió sin fijar nueva fecha su viaje a La Habana, previsto para junio, a consecuencia del frente de tensión en las relaciones bilaterales abierto tras la reciente condena a Cuba en la comisión de Derechos Humanos de la ONU.
La información, difundida por fuentes de la presidencia mexicana y citadas hoy por el periódico local Milenio Diario, destacó el efecto de una reciente disputa verbal entre los cancilleres de ambos países.
Los vínculos, normalizados tras el alejamiento que había impreso en su último tramo el gobierno anterior de Ernesto Zedillo, se enfriaron nuevamente ahora tras la condena a Cuba la semana pasada en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, donde México se abstuvo, al igual que el año anterior.
El viernes pasado, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, acusó sorpresivamente a su par mexicano, Jorge Castañeda, en una mesa redonda televisiva en presencia del presidente Fidel Castro, de hacer «todo lo posible por intentar que Cuba fuera condenada».
Desde Quebec, Canadá, donde asistió a la Cumbre de las Américas, Castañeda respondió el fin de semana que el gobierno de Castro quedó «un poquito sentido, ardido» por el resultado del voto en Ginebra, pero consideró que «no hay que darle la menor importancia» a los comentarios de Pérez Roque.
Castañeda también recibió las críticas de legisladores locales de la oposición por la forma en que respondió a su par cubano, quienes le pidieron cuidar «su lenguaje y respetar las normas de cortesía elementales».
En tanto la portavoz de Fox, Martha Sahagún, defendió a Castañeda y señaló que México manifestó respeto a todas las naciones, por lo que consideró que «no hay por qué hacer señalamientos personales».
Sahagún expuso que la relación con Cuba «el día de hoy, es excelente» y declaró el asunto «agotado» al exponer que «hay un amplio respeto a todas las naciones».
Pero en privado, fuentes de la presidencia citadas por el diario mexicano sostuvieron que la relación bilateral se complicó por las expresiones y descalificaciones entre los cancilleres.
El mismo embajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe, admitió que se generó «un entorno de conflicto entre los dos países».
El tema cubano se convirtió en un hecho especialmente sensible para el Congreso de México, donde antes de la votación en Ginebra surgieron voces de la oposición y del propio partido de Fox, Acción Nacional, para favorecer un rechazo a la resolución checa de condena a la isla.
Por la misma causa, Castañeda parece haberse convertido en el blanco favorito de los parlamentarios.
«El canciller quiso ser valiente, pero debe recordar que lo cortés no quita lo valiente. Debe cuidar sus opiniones porque él encabeza el área del servicio exterior mexicano, y en la diplomacia la forma es fondo», dijo la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Silvia Hernández.
Castañeda, un influyente politólogo e intelectual de prestigio en círculos académicos norteamericanos y europeos, no es visto con simpatía por el gobierno de La Habana, desde que publicó «La vida en rojo», una biografía poco complaciente del legendario guerrillero argentino-cubano Ernesto «Che» Guevara.
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