Cuba arremete contra Argentina, México y Costa Rica

Tensas relaciones por voto en la Comisión de DDHH

El embajador cubano en Buenos Aires, Alejandro González Galeano, sostuvo la semana pasada que el gobierno del presidente Fernando De la Rúa –que votó la sanción– no representa el pensamiento mayoritario de la Alianza gobernante.

«Más del 80 por ciento de la población del país está en contra de ese voto. Nos resulta incomprensible esa decisión», dijo González Galeano.

El voto generó una polémica en filas del gobierno argentino, y el comité nacional del partido mayoritario de la Alianza –la Unión Cívica Radical (UCR)– aprobó un comunicado «lamentando» que el gobierno haya reiterado «el mismo error del año pasado» al condenar a Cuba.

Las relaciones La Habana-Buenos Aires comenzaron a deteriorarse después que en febrero último el presidente cubano Fidel Castro acusó al gobierno argentino de ser «lamebotas de los yanquis», tras advertir que preparaba una «traición» y planeaba condenar a Cuba en la ONU.

Aunque De la Rúa parece querer poner paños tibios al enfrentamiento, y sus colaboradores han dicho que la situación con Cuba es analizada a nivel del canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, el pasado 8 de febrero retiró «por tiempo indeterminado» a su embajador en La Habana, Oscar Torres Avalos, quien regresó a Buenos Aires.

También las relaciones de México y Cuba volvieron a tornarse tensas después de un breve período de «luna de miel» con la asunción del presidente Vicente Fox, el 1 de diciembre pasado.

El detonante principal de esta nueva tirantez fue el voto de abstención de México en la resolución de condena a Cuba por la situación de los derechos humanos en la isla.

Los vínculos de México y Cuba, tradicionalmente cordiales, se habían enfriado a finales del gobierno del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000), debido a los cuestionamientos en materia de democracia y derechos humanos a la isla caribeña.

El voto de abstención del gobierno de Fox, similar al emitido el año precedente, parecía ser la meta del gobierno cubano, que había realizado intensas labores de cabildeo previo a la votación en Ginebra, principalmente en medios legislativos mexicanos.

Sin embargo, el viernes pasado, durante una mesa redonda televisada y en presencia del presidente Fidel Castro, el canciller cubano Felipe Pérez Roque acusó a su homólogo mexicano Jorge Catañeda de haber fracasado en su intento por hacer «todo lo posible por intentar que Cuba fuera condenada».

Desde Quebec, Canadá, donde asistió a la Cumbre de las Américas, Castañeda respondió el fin de semana que el gobierno de Castro quedó «un poquito, sentido» por el resultado del voto en Ginebra, pero consideró que «no hay que darle la menor importancia» y dijo que no le hará el juego a Pérez Roque.

Castañeda dijo que las críticas del canciller cubano son un «asunto pasajero» y que México «quiere tener las mejores relaciones con Cuba», por lo que señaló que se pondrá a trabajar hacia ese objetivo.

Desde La Habana, en declaraciones al semanario Proceso, el embajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe, lamentó «profundamente» las declaraciones de Pérez Roque, a las que calificó como «muy duras y muy fuertes», al admitir que «generan un entorno de conflicto entre los dos países».

Por su parte, el cónsul de Costa Rica en Cuba, Melvin Saénz, regresó hoy a San José para «consultas por tiempo indefinido», lo que abrió un nuevo capítulo de conflictos en la historia bilateral.

Su retorno se produce en momentos en que en Costa Rica hay un enorme descontento por comentarios considerados insultantes del canciller cubano Pérez Roque, tras el voto de Costa Rica en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, favorable a una condena a Cuba.

Pérez calificó a Costa Rica de ser un país sin autonomía, dignidad e independencia, entre otros duros calificativos.

Cuba y Costa Rica no tienen relaciones diplomáticas desde hace más de 40 años. Sin embargo a partir de 2000 ambos gobiernos estuvieron de acuerdo en abrir oficinas consulares en cada uno de los países.

La relaciones consulares se establecieron bajo el gobierno del presidente Miguel Angel Rodríguez, del partido Unidad Social Cristiana actualmente en el poder.

El visto bueno de los consulados nació por el interés de facilitar los trámites migratorios en ambos sentidos.

Cuba viene criticando a Costa Rica porque muchos ciudadanos que han abandonado la isla tramitaron sus visas o permisos para desplazarse a otros países desde San José, en particular a Estados Unidos.

Uno de los casos más sonados fue el de estrellas del béisbol cubanos, que recibieron refugio en Costa Rica y actualmente militan en las Ligas Mayores de Estados Unidos.

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