Los jóvenes rusos no saben quién es Lenin
Para las jóvenes generaciones de la Rusia poscomunista el mito de Vladimir Lenin, aún vivo entre los ancianos, parece estar tan momificado como su cadáver, al punto de que muchos estudiantes no saben quién es, informó el diario Izvestia.
En la víspera del aniversario 131 del nacimiento del artífice de la Revolución bolchevique el diario lanzó un informe con revelaciones que demuestran que muchos jóvenes estudiantes no saben quién fue Lenin.
Ayer, en el mausoleo que se yergue en el centro de la Plaza Roja, fue realizado el ritual de homenaje de los nostálgicos y, como el año pasado, estaba programada una ofrenda de flores por parte del jefe de la oposición comunista Ghennadi Ziuganov y de una decena de militantes.
Una encuesta reciente reveló que en realidad más del 65 por ciento de los rusos, en su mayoría ancianos, conserva una imagen positiva de Lenin trasmitida en el pasado por las escuelas soviéticas y por la propaganda.
Otras encuestas demostraron resultados contradictorios respecto a la pregunta, sobre quién fue el líder ruso que más hizo por el país y a la que los jóvenes responden con nombres como Leonid Brezhnev y a veces con el del sanguinario Stalin. En tanto, con gran despecho de los nostálgicos, otra revelación estadística recién publicada indica que más de la mitad de los rusos quiere cerrar una página en la historia y solicita que la momia del jefe bolchevique sea finalmente desalojada del mausoleo de la Plaza Roja y sepultada.
Según reveló el diario, muchos de los jóvenes interpelados en las escuelas, desde el Volga hasta Siberia, no supieron indicar ni el verdadero nombre de Lenin ni el siglo en el que vivió.
Aquellos jóvenes que estuvieron cercanos en la estimación de la época en la que vivió terminaron por confundir al severo «líder del proletariado mundial» con el extemporáneo Nikita Krushev, o –por ironía del destino– con Boris Yeltsin, el hombre que dio la estocada final al régimen político.
El último golpe a la imagen del padre de la revolución bolchevique lo dio un director de cine contemporáneo, el talentoso Alexander Sokurov, en cuya película «Toro» –que concursará en el Festival de Cannes representando a Rusia–, concede al máximo un poco de compasión humana a Lenin.
Compartí tu opinión con toda la comunidad